Ruth Beitia pone en Río un broche de oro a la carrera de la mejor atleta española de la historia

Ruth Beitia ha saboreado la gloria olímpica y ha certificado con el oro en Río su condición de mejor atleta española de la historia. Con un mejor salto de 1,97 metros ha ganado la final de altura a los 37 años.
La cántabra, que abrió la competición, superó sin fallos 1,88 y 1,93 mientras las favoritas iban cometiendo fallos. De hecho, ahí ya cayó eliminada Vashti Cunningham, la estadounidense a la que dobla en edad y que fue la única que le superó en el Mundial de pista cubierta del pasado invierno en Portland.
En la siguiente altura, 1,97, la española ya fue la única sin nulos en el concurso y solo quedaban otras tres en liza: la croata Blanka Vlasic, la estadounidense Chauté Lowe y la búlgara Mirela Demireva.
Ninguna de las cuatro superó el siguiente listón, en 2,00, por lo que con solo tres saltos Beitia se convirtió en campeona al no tener ningún nulo. Han completado el podio Demireva, la sorpresa de este sábado (madrugada del domingo en España), y Vlasic, la doble campeona del mundo a la que se le sigue resistiendo el oro (en Pekín fue plata y en Londres no compitió por lesión).
En sus cuartos Juegos, Beitia se convierte además en la persona más veterana de la historia en subir al podio olímpico en una prueba de saltos. También ha sido la única ocasión en esas mismas competiciones en las que se ha conseguido una medalla por debajo de 2,01 metros.
De hecho, hay que remontarse a 1980 para que una saltadora ganara con la barra por debajo del 2,01.
Con todo, Beitia completa un palmarés excepcional, en el que ya tenía, al aire libre, tres oros en Campeonatos de Europa (Helsinki 2012, Zúrich 2014 y Ámsterdam 2016) y un bronce en un Mundial (Moscú 2013), además de una Liga de Diamante.
Hasta ahora, la única española que había ganado una medalla olímpica fue María Vasco, bronce en 20 km marcha en Sidney 2000.
En estos Juegos olímpicos, España suma su séptima medalla de oro, 14ª en total.
