EL TRAJE DE PASTORAS. Por Julio Torres Santos

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Pastoras y pastores Misa del Gallo en la Concepción de La Laguna 1947

En La Laguna existió la tradición de hacer una ofrenda al Niño recién nacido. Durante la misa del gallo se representaba un auto sacramental en el transcurso del cual jóvenes, ataviados de pastores y pastoras, subían hasta el altar mayor para dejar sus dádivas a lo pies del Niño. Terminada la misa, recogían estos obsequios para, durante la misa y consiguiente representación del día siguiente, repetir la ofrenda. Después, los jóvenes se dirigían al asilo de ancianos para obsequiarles con los productos de la ofrenda, emulando el gesto divino de ceder sus alimentos a los más necesitados, aunque éstos fueran precarios. Digo precarios porque en realidad se trataba de pequeñas cestas mimbre o caña que contenían productos igualmente acordes a sus dimensiones: pequeños panecillos, pequeños plátanos, algún guayabo, alguna naranja,… tampoco la economía daba para más.

En la calle Marqués de Celada (antes conocida como “la calle empedrada”) había un almacén de plátanos y D. Manuel, “el de los plátanos”, buscaba los más diminutos de cada manilla para destinarlos a esta ofrenda.

Seguro que muchos recuerdan esta tradición; lo que todos no saben es que ahí está el origen de los trajes que conocemos como típicos de Santa Cruz o de La Laguna, esto es, con la falda negra con listas de colores. Este atuendo se empezó a utilizar a principios del siglo XX, pero fueron las pastoras de la ofrenda navideña las primeras en llevarlo. Las precariedades económicas del momento motivaron que, a pesar de que aún había telares en Tenerife, lo más económico, lo más fácil y lo más rápido fuera coger una tela negra y listarla con cintas de colores cosidas, bien a máquina o a mano. De ahí también el diferente tamaño de los sombreros empleados, mucho menor que el de los tradicionales, pues su función no era la de proteger del sol, sino la de adornar (se colocan coquetamente ladeados).

Es éste uno de los motivos por los que muchos creen que la falda de cintas pegadas es más antigua que cualquier otra tejida, cuando es todo lo contrario, es más moderna.

Actualmente la tradición de la ofrenda en la misa del gallo pervive únicamente en la iglesia de La Concepción, acompañada por la música de una parranda propia que ensaya durante todo el año. Sin embargo se ha perdido el acto del dia 25, así como la ofrenda a los ancianos.

Muchos de estos datos fueron recogidos en una entrevista a Juan Rodríguez “Juanitillo” para La Laguna 30 Días en los años 90.

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