Danzas en las fiestas de San Cristóbal: tres documentos de 1635 (II). Por Carlos Rodríguez Morales

… Los documentos sobre los que ahora fijamos nuestra atención eran ya conocidos, figuran identificados en el catálogo del Archivo Municipal de La Laguna y algunos autores han aludido previamente a ellos . No pretendemos más que traerlos aquí como ejemplos del procedimiento por el que el Concejo de Tenerife contrataba las danzas que debían animar esas tres fiestas de la ciudad, pues se solía hacer de forma conjunta antes de la primera de ellas, la del Corpus Christi, cuya fecha variaba en función de la de la Pascua de Resurrección. En nombre del gobierno isleño actuaban los diputados de fiestas, regidores comisionados para la gestión de esos asuntos. Por ejemplo, en 1580 se acordó «que los señores diputados hagan hacer danças para la fiesta de señor San Cristóual, patrón desta ysla, y en su festividad se corran vn par de toros e que e pague de los bienes del Concejo» .
Estos tres contratos del año 1635 se conservan en el registro de escrituras tocantes al Concejo otorgadas ante el escribano Agustín de Mesa correspondiente al periodo 1623-1643, uno de ellos fechado el 21 de abril y los otros dos el 23 de abril de aquel año. Por el primero de ellos el herrero Melchor Luis, vecino de La Laguna, se obligó a hacer «tres danssas curiossas i buenas enbentibas para que vailen en las tres fiestas de la ciudad», una de nueve figuras, otra de siete y otra de dos, «i que buscaré buenos vailadores i personas a propóssito para ello i se me an de dar las vestimentas i traxes combinientes para ello, i salir en las dichas fiestas, e io tengo de poner las figuras i tanboriles i acudir a las dichas fiestas sin faltar en cossa alguna», por lo que se le debían abonar 700 reales, de tres veces. Se estipuló también que «todas las vestimentas que se me dieren i entregaren las bolberé i entregaré acabadas las dichas fiestas i pondré de mi parte las máscaras nessesarias», quedando a su cargo «la dispusición de los dansadores i ensaios dellos i sin que corra a su cargo más que darme las vestimentas». Contrató en nombre del Concejo el regidor que era entonces diputado de fiestas, Pedro Interián de Ayala, quien dos días después liberó a Melchor Luis de la obligación que había contraído y dio por rota y cancelada la escritura .
