Agüeros canarios en la Noche de San Juan (II)

LA MAGIA EN LA NOCHE Y DÍA DE SAN JUAN Y LOS AGÜEROS LAGUNEROS DE AMOR

En el año 1859, la escritora Elizabeth Murray recogía una curiosa práctica de la mañana de San Juan relativa al futuro en amores, consistente en tirar las jóvenes un ramito de flores a la calle y esperar a que un hombre lo recogiera, para luego preguntarle su nombre, que se correspondería con el de su futuro marido . Pero esto es sólo una pequeña representación de las prácticas agoreras – amorosas de la fiesta del Precursor. Se le escapan a la escritora inglesa – también a muchos escritores canarios, salvo las honrosas excepciones de todos conocidas – un largo etcétera que, con un total de 9 agüeros encontrados por nosotros, ha estado muy imbricado en el alma de las jóvenes solteras de Canarias.

Hogueras ardiendo, piñas asadas entre las brasas, salto por encima de las llamas, flores que visten desnudos arcos de madera y ecos de tajaraste que se lleva el viento, constituye, sin duda para muchos, el ambiente festivo de San Juan, pero nos olvidamos que al apagarse los leños, es el momento propicio para preparar una serie de elementos que, al contacto con el sereno mágico de la noche, darán respuesta a unos interrogantes de carácter amoroso.

Las prácticas a que nos referimos son ejecutadas principalmente por el bello sexo, unas costumbres supersticiosas transmitidas de madres a hijas que enriquecen folklóricamente la fiesta del Bautista, pero que, por desgracia, en los últimos años se debilitan hasta tal punto, que sólo son un grato recuerdo adormecido en viejas mentes.

Para despertar el recuerdo y lograr que éste se materialice, exponemos a continuación los agüeros conservados en unos de los archivos más importantes para un investigador, como son las abuelas del terruño isleño.

Agüero de las papas

Según la tradición, es efectivo para saber la riqueza del futuro cónyuge, poner debajo de la cama tres papas – también se hace con duraznos – la noche de la víspera de San Juan: una pelada, otra a medio pelar y la última con toda la cáscara. A la mañana siguiente, y sin mirar, se coge una papa. Si está a medio pelar, indica que el novio tendrá algo; si tomara la pelada será pobre; pero si tuviera la suerte de sacar la que tiene toda la cáscara, antes de un año se verá casada la joven con un hombre de gran fortuna.

Agüero del huevo

Cuando las campanas de la iglesia den el Toque de Oración, es el momento propicio para que las jóvenes solteras tomen un huevo lo más fresco posible, lo rompan y dejen caer entre sus dedos la clara en un vaso, que se ha de pasar tres veces por el fuego de la hoguera, mientras se dice:

“San Juan, San Juan Bendito,
ante los santos nacidos,
que salga en este vaso el oficio de mi marido.”

Luego se pone el vaso al sereno toda la noche, y al día siguiente se mira la clara, interpretando la forma que haya tomado de la siguiente manera: marino, la forma de un barco; labrador, la de un arado, etc., pero, además, el dibujo del barco puede significar viaje, añadiéndose a la lista de agüeros conocidos un cajón con velas, cuando está próxima la muerte, o un altar, cuando falta poco para contraer matrimonio.

Agüero del grano de trigo

La joven que desea saber el futuro de su noviazgo, deberá hacer tres bolitas de miga de pan, escondiendo un grano de trigo en una de ellas. Después de agitarlas en la mano para confundirlas, se deposita una debajo de la cama, otra cerca del aljibe, – es válido otro lugar donde exista agua – y la tercera en la puerta de la casa. A la mañana siguiente se recogen: si el grano de trigo aparece en la bolita que se encontraba debajo de la cama, el novio se casará con ella; si está en la bolita del aljibe, es difícil que llegue al altar por los engaños que le hace el galán; pero qué gran problema, dicen nuestras abuelas, si se encuentra el grano de trigo en la bolita que está en la

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