Las cabañuelas de San Mateo o de la Octava del Cristo en La Laguna
Maestro Pepe Rojas me hizo en 2016 las cabañuelas desde el Risco de San Roque así nos las contó
El término Cabañuelas hace alusión a un método de predicción meteorológica basado en la observación del medio. Dichas prácticas están extendidas por todos los rincones del planeta y probablemente se han dado, en mayor o menor medida, en todas las sociedades a lo largo de la Historia.
Según parece, la palabra “cabañuelas” proviene de la festividad judía de los Tabernáculos. En un documento de 1450 de Toledo se menciona que los judíos colgaban cuarenta cabañuelas en su barrio en memoria de los años que pasó el pueblo judío vagando por el desierto del Sinaí. Como en esta festividad judía se realizan ritos referentes a la predicción meteorológica, el término de cabañuelas adoptó en castellano ese significado.
Las cabañuelas eran una forma que tenían los campesinos de predecir el tiempo que iba a hacer durante todo el año; esto consistía en observar las variaciones atmosféricas en determinados días del año, por las fases de la luna, el movimiento de las nubes, la dirección del viento, observando las mareas…
Esta tradición se va perdiendo desgraciadamente poco a poco con el paso de los años, no obstante, todavía hay gente hoy en día que hace las cabañuelas. También están por otro lado los refranes y los dichos populares, que al igual que las cabañuelas, poca gente le da importancia.
No es este el caso de Pepe Rojas, un campesino octogenario del lagunero Risco de San Roque que dice: “si en el día de San Mateo que es también la Octava del Cristo en La Laguna (21 de septiembre) hay nubes cubriendo el Teide, será un invierno de vientos y lluvias, si está claro, no hay seguridad de que lo haya”.
En La Laguna, las Cabañuelas de ida se toman entre los días de San Juan y San Benito entre finales de junio y principios de julio y la de vuelta en San Mateo que es la Octava del Señor de La Laguna.
