La Laguna Ahora por España de fiesta en fiesta: La Patum de Berga, Barcelona (y III)
Origen e Historia
La comparsería de la Patum ha experimentado una evolución significativa a lo largo de su historia, conservando elementos de prácticas precristianas y fusionándose con la celebración del Corpus Christi. Inicialmente, la procesión del Corpus incorporó escenificaciones y ‘entremeses’ con el propósito de educar y moralizar a los espectadores. Estas representaciones a menudo eran adaptaciones cristianas de elementos paganos existentes, que terminaron simbolizando pasajes de las sagradas escrituras. Con el tiempo, estos entremeses adquirieron entidad propia y se convirtieron en eventos festivos, atrayendo a la población principalmente por su carácter lúdico.
Estas festividades evolucionaron hacia la «Bulla o bullicio del Santísimo Sacramento», precursora de la actual Patum. Así, tras la procesión de Corpus se llevaban a cabo dos actos distintos: la procesión religiosa en honor al Santísimo Sacramento y la Bulla, un evento civil y laico destinado a rendir homenaje a las autoridades civiles.
Los orígenes de la Patum se remontan a la celebración del Corpus Christi, una festividad que surgió en el siglo XIII y fue universalizada en 1316 por el papa Juan XXII. En la ciudad de Berga, se conserva la referencia documental más antigua de la festividad del Corpus y su procesión, fechada el 20 de mayo de 1454, inspirada en la celebración similar que tenía lugar en Valencia desde 1355. Desde sus inicios, la procesión del Corpus incluía escenificaciones que con el tiempo se denominaron entremeses. Estas representaciones tenían como objetivo principal educar y moralizar a los espectadores, fusionando elementos paganos y adaptándolos al contexto cristiano. A medida que los años pasaron, los entremeses adquirieron mayor protagonismo y popularidad entre la población, enfocándose más en su aspecto festivo que en su mensaje moralizador. Estas manifestaciones festivas, protagonizadas por los mismos entremeses que participaban en la procesión, evolucionaron posteriormente en la «Bulla» y sentaron las bases de la actual Patum.
Después de la procesión de Corpus, se llevaban a cabo dos eventos diferenciados: la procesión religiosa en la que se rendía veneración al Santísimo Sacramento y la Iglesia Católica, y la Bulla, un evento de carácter civil y laico destinado a honrar y homenajear a las autoridades civiles. La Bulla, también conocida como «bullicio del Santísimo Sacramento», se enfocaba en la parte festiva de la celebración, desligándose de su carácter aleccionador. Este evento civil y secular se convirtió en una parte integral de la Patum, siendo una muestra de la unión del pueblo con los Gigantes y les Guites. Durante la Bulla, las comparsas del Tabal, Guites y Gegants (Gigantes) bailaban juntas en un frenesí de saltos y danzas en sentido contrario a las agujas del reloj. Esta apoteosis final de la fiesta, marcada por la alegría y la música, solía repetirse varias veces cuando la gente incitaba a los músicos a seguir tocando. En los últimos años, al final de la celebración del Tirabol, se añadió el baile de las Guites para culminar con la Guita Grossa, brindando un cierre festivo a la Patum.
