Las Murgas a través de los cancioneros,”Los Rebeldes” Santa Cruz de Tenerife

Las pinceladas de Ramón Guimerá sobre esta murga nos descubre que nació en el municipio de La Laguna:»En las “Fiestas de Invierno” de 1972, un grupo no muy numeroso de niños, residentes en la urbanización “La Florida” de La Cuesta, salieron recorriendo las calles, vistiendo como disfraz sus propios pijamas rellenos exageradamente de goma espuma, formando la que llamaron “Murga infantil Los Gordos”. Al frente de aquella aventura estaban los hermanos Francisco y Leonardo Cortés Aponte que, junto con sus amigos, vivie¬ron como locos el feliz acontecer de esos días y la satisfacción de hincharse de helados y golosinas, compradas con la generosa propina que recau¬daron en sus actuaciones. Sin embargo, tal aventura fue mucho más que eso: constituyó el gen y principio del excepcional historial murguero de los hermanos Cortés, y la fundación de una de las murgas infantiles más importantes y de dilatada vida en la historia de las murgas tinerfeñas, siendo, hoy en día, tras la desaparición de las pioneras, la más veterana de cuantas participan actualmente en la magna fiesta santacrucera. Hasta el punto de superar la murga, – y en muchos casos duplicar en años de existencia, la edad de cada uno de los niños que actualmente la integran; o sea, la murga infantil “Los Rebeldes” celebró su décimo aniversario cuando nacieron gran parte de sus actuales componentes».

«En 1973, por imperativos del traslado de su residencia habitual a la calle de Antonio Nebrija, los hermanos Cortés, con sus nuevos amigos de la zona de La Salle, deciden vivir otra vez aquella aventura, por lo que acuerdan hacer una visita a un comercio de Santa Cruz para adquirir unos gorros. De los allí expuestos, eran los de “mejicano” los que estaban más al alcance de su poder adquisitivo…y de sus manos, pues aún no saben si fue por el descuento, por obsequio comercial u otra razón, lo cierto es que teniendo dinero para comprar tan sólo media docena, cada murguero salió del establecimiento con un sombrero. Fue entonces cuando supieron de qué se disfrazarían con su murga, pues tan sólo les faltaba adquirir unas colchas que, divididas en cuatro trozos iguales y haciendo un agujero en el centro de cada pedazo, obtendrían el último complemento necesario: los ponchos; pues todos tenían pantalones vaqueros y camisas blancas.
A los pocos días, vieron por televisión una película en la que vaqueros querían capturar a unos mejicanos, porque “eran sucios rebeldes que roban y son de lo peor”. Como lo de “Los Gordos” ya no tenía razón de ser, por el motivo de los sombreros y la forma de “comprarlos” decidie¬ron ponerle a su murga infantil el nombre de “Los Rebeldes”. Y, desfilan¬do, se presentaron al concurso de murgas infantiles con tal nombre».
