Fotos, coplas, poemas para el Año Nuevo (V)

 

Ya se va 2020. Era enero y ya se oían ecos de que había aparecido un nuevo virus infeccioso en China. En febrero, el asunto fue ganando importancia: se empezó a escuchar que el susodicho coronavirus había llegado al norte de Italia y todo cambió a principios de marzo, cuando los contagios comenzaron a dispararse y Pedro Sánchez realizó una comparecencia histórica en televisión para decretar el estado de alarma anunciando así un confinamiento domiciliario que en principio duraría 15 días, pero acabó extendiéndose hasta el 21 de junio, cuando entramos en la «nueva normalidad». Mucho ha ocurrido desde entonces. A solo un día de que acabe este año, que a nadie le habría gustado haber vivido, cabe preguntarse: ¿cómo recordaremos este 2020 en los años venideros? ¿Podremos sacar algo positivo de una experiencia tan trágica y dolorosa a nivel individual y social?

MARWAN: ‘UN EXTRAÑO UTENSILIO’

Me llevo a papá al hospital,
le está costando respirar.

Son las 21:35 del miércoles 25 de marzo.
Las calles son pasillos de geriátrico.

El miedo toma forma real,
se acomoda en mi familia.

Mi padre está peleando contra el aire
en una habitación de un hospital del sur de Madrid.

Mi hermano es enfermero allí,
él lo cuidará, nos decimos,
buscando la suerte en la desgracia.

Pero nada es fácil,
la angustia es una goma elástica,
el miedo, un tubo de ensayo,
vivo en una de las negrísimas pinturas de Goya.

La esperanza es solamente un extraño utensilio
que hoy sostengo entre las manos,
el tiempo un lento tren que no quiere atravesar el paisaje.

Soy el niño que llora por el dolor del hombre
que no puede sostenerle la mano a su padre.

La rama es fuerte, la vida, un pez remontando río arriba,
papá se recupera.

¿Cómo no pensar en ellos,
en los que se quedaron colgados
como una chaqueta en la última conversación
con un familiar del que no se pudieron despedir?

La esperanza es solamente un extraño utensilio
que se sostiene entre las manos.

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