Son las fiestas de San Benito Abad y es por ello que hablamos de las Parrandas (IV)
Instrumentación
La historia y ubicación geográfica de las Islas Canarias han permitido que, a lo largo de los siglos, recalaran en el archipiélago influencias europeas, americanas y africanas. Trasladando este flujo de influencias al ámbito del folclore musical es posible entender como en él es posible encontrar instrumentos musicales con raíces ajenas a las islas. Por ejemplo, la mandolina como europea, el cuatro venezolano como sudamericano o el «bucio» como instrumento de ascendencia aborigen (raíz africana). Además, es importante mencionar la adaptación y creación de nuevos instrumentos como el timple.
Se puede realizar una clasificación organológica de los instrumentos presentes en el folclore de Canarias dentro de las siguientes familias:
Cuerda pulsada
Timple
Instrumento cordófono (5 cuerdas) que se puede definir, a simple vista, como una pequeña guitarra con “joroba” que se toca «rasgueando» con la mano derecha. Es un instrumento agudo, muy sonoro y su función tradicional es servir de acompañante en las parrandas. De origen incierto, aunque emparentado con otras pequeñas guitarras guitarrillos como el tiple, el timple se ha extendido por todo el archipiélago teniendo mayor presencia histórica en las islas orientales. En la actualidad ha ganado importancia como instrumento solista. Su afinación en orden ascendente es: D2 – A1 – E1 – C2 – G1
Guitarra
Instrumento cordófono (6 cuerdas) muy extendido en el folklore. La guitarra llega a Canarias con la influencia española tras la conquista, siendo las evoluciones históricas del instrumento exportadas del continente a medida que se han ido dando. Su función tradicional es servir de acompañamiento, generalmente como base armónica, en las parrandas. También ha servido para popularizar en las islas otros géneros musicales como los Boleros, Habaneras, Pasodobles o Rancheras.
Laúd y bandurria
Instrumentos cordófonos de 6 órdenes dobles. Afinados con una octava de diferencia es el Laúd el más grave y de mayor tamaño. De evolución española, históricamente ha formado parte de las orquestas de pulso y púa, conocidas como “rondallas”, su uso se ha extendido con el tiempo al folklore. Su función en las parrandas es ejecutar las melodías de los diferentes toques.
Mandolina
Instrumento cordófono de 4 órdenes dobles y de afinación semejante a la del violín. Emparentada con la mandola y de origen italiano, la mandolina ha tenido una mayor presencia en el folklore de las islas orientales. Su función ha sido semejante a del Laúd y bandurria, es decir, ejecutando las melodías de los diferentes géneros folklóricos.
Contra
Instrumento cordófono (5 cuerdas) y de afinación una cuarta inferior a la del timple, de hecho, su morfología es idéntica aunque de mayor tamaño. Ocupa una tesistura intermedia entre la guitarra y el timple, semejante a la del cuatro venezolano. La contra se caracteriza por realizar ritmos a contratiempo del timple, aportándole mayor riqueza al sonido de la parranda. Su uso no es muy frecuente.
Cuatro Venezolano
Instrumento cordófono de 4 cuerdas y de afinación no ascendente. El cuatro venezolano es un instrumento de origen criollo, emparentado con la familia de antiguas guitarrillas españolas, al igual que el timple. Su presencia en el folklore canario es moderna, fruto del retorno de los emigrantes isleños. Su función en la parranda es semejante a la de la contra aunque su uso es muy poco frecuente.
