El ´Pregón´ de los huevos duros y el vino del país. «El Pregón de San Lázaro». Por Julio Torres Santos

Cada Viernes de Lázaro, dentro de la Cuaresma lagunera, hay una tradición que ha perdurado a lo largo de los tiempos. Se trata de la costumbre de comer huevos duros y beber vino del país.
Del Viernes de Lázaro al Domingo V de Pasión, en muchas cocinas laguneras y en las de muchos vecinos del barrio que lleva el nombre del Santo, se preparan las arvejas compuestas y huevos duros, que se han convertido en el plato que tradicionalmente se saborea en esta época del año; es por lo que decimos que los huevos duros y las arvejas están entre la tradición y la fe cristiana que se practíca en La Laguna.
Como cada año, los visitantes a la ermita, el viernes día 16 de marzo o el próximo domingo 18 de abril, harán sus ofrendas y oraciones por las gracias recibidas especialmente en el campo de la salud, o simplemente para rezar por el bienestar de sus familias y degustar un huevo duro, que por San Lázaro saben diferente, qué duda cabe? saben a tradición y Patrimonio Inmaterial de La Laguna.
Es lógico que en una ciudad como La Laguna se den este tipo de tradiciones. En cierta ocasión, el insigne poeta Manuel Verdugo describió a La Laguna como «ciudad de los conventos y las huertas»; por lo tanto, no es de extrañar que su tradición culinaria esté íntimamente relacionada con ambos elementos. En una ciudad tan profundamente religiosa como La Laguna es lógico que sus gentes viviesen la Cuaresma con la austeridad propia de este periodo, contando así con numerosas recetas en las que la carne está ausente y son protagonistas los productos de sus zonas costeras y de sus huertas, y que del Viernes de Lázaro al Domingo V de Cuaresma estén presentes en muchas mesas laguneras las famosas arvejas compuestas a la lagunera.
Y ni que decir tiene que también hará acto de presencia en ese viacrucis culinario el tinto del norte de la Isla. En el supuesto que este artículo se pueda interpretar dentro del rigor de la cuaresma: «Un artículo incitador a atentar contra el ayuno y la abstinencia», de nuevo les cito una copla de Manuel Verdugo que dice así:
No critiques, no censuras,
que si empiezas a beber,
de tanto beber te mueres
y muerto bebes también».
