EL ACIERTO DE DON FERNANDO Y NUESTRO AYUNTAMIENTO
María López,
lagunera
El pasado domingo, mi hijo Pepe, el mayor de mis chicos, me trajo como todos los domingos el Diario de Avisos. Es una costumbre que tenemos en casa desde que mi marido nos la inculcó, la de leer el periódico todos los domingos, algo que hemos hecho siempre, como ir a misa a La Concepción, desde que nos mudamos a Aguere, al centro de La Laguna. El domingo mi hijo me trajo el periódico y cuál fue mi sorpresa que se me nombraba en un artículo de opinión, firmado por don Domingo Jorge, y se hacía hablando del PGO. Me asombré. Y además me llené de orgullo, porque nunca me habían nombrado en los papeles, ni para bueno ni para malo. Esta vez veo que es para bueno y me alegré, porque además este señor, don Domingo, al que no conozco y me gustaría conocer, que lo leo todos los domingos, hablaba también de lo bueno que había sido que La Laguna Ahorahubiese publicado mi escrito el día después del pleno en el que todo hablaron del PGO.
Me halaga mucho que un periodista se fije en personas como yo, a las que muchas veces nos parece que no contamos para nada, y piense que lo que comentamos es importante y que además acertamos. En mi familia se nos enseñó que era importante escuchar a los mayores. Veo que este señor, don Domingo, es de los que consideran eso también. No es broma, pero estoy por proponerle a don Fernando, nuestro Alcalde, que cree un grupo, o comisión como mi hijo me dice que se llaman ahora, de Mayores para que aportemos nuestras ideas, que a veces no están tan alocadas.
De todas formas, me gustaría decirle a don Domingo que lo que escribí a La Laguna Ahora y a don Julio Torres, no es algo que piense yo sola, sino que lo piensa mucha gente en La Laguna. Somos muchos los que estamos cansados de las batallas de los partidos, sobre todo porque por nuestros años, batallas de éstas, hemos visto muchas y también hemos sido testigos de que no llevan a nada. Por eso, cuando veo que todos se tiran de las greñas por el PGO, y a todos se les llena la boca de decir que no se ha hecho nada, y algunos hasta gritan que sólo se hace para sus amigos, me enfado y me atrevo a decir que sí se hacen cosas, y que lo que tenemos que hacer es opinar. Además digo que yo he opinado, yo he reclamado cosas que no me gustaban a los técnicos de Urbanismo y al concejal sobre este PGO, y se me ha escuchado, a mí y a mis hijos. El concejal don Juan Manuel Bethencourt, incluso, me respondió a una carta que yo le mandé y nos dio cita uno señor de Urbanismo para hablar con nosotros. Y mis vecinos también han ido a hablar. Claro de esas cosas, algunas se pueden cambiar y otras las tengo que aguantar porque son imposibles. Eso, mis hijos, es la democracia. Yo viví otra Laguna como dije el otro día. Donde alguien venía y te decía que ese trozo de tierra no era tuya, y más de una vez ni siquiera tenías derecho a una peseta. O otras veces en las que me venían y me decían que plantase en la tierra, que era mía y ya no era mía, que era de otro, y que tenía que darle al señor tantos kilos de papas, de calabaza, y parte de la leche y queso de mis cabras. Esa era otra Laguna. A mí no viene nadie ahora a exigirme eso. Y puedo ir en guagua por toda La Laguna. A ver a mis hijos en La Cuesta, a los otros en Las Mercedes y en tranvía ir a Taco. Antes sólo podían moverse en coches los señores, los demás íbamos caminando por senderos, o en burro o carreta. Me parece que esa Laguna no la conocieron muchos de los de las batallas políticas.
Por eso, felicidades a don Fernando, nuestro Alcalde, al Ayuntamiento y a todos los vecinos por su acierto, porque han decidido ponerse de acuerdo para seguir trabajando por nuestra Lagunita y por los laguneros, y por su PGO.
Por cierto, tengo menos faltas, porque mi nieta María, la chica como la llamo yo, me ha leído y mi familia, y dicen que se me escapan muchas faltas. Ella estudia para maestra en la Universidad. Ahora mi nieta me corrige el escrito, y creo que lo hago mejor. Gracias a todos.
