La Laguna en diciembre: Tradiciones Navideñas (XXV)

Si las noches de Navidad eran noches misteriosas, la de fin de año, la noche de san Silvestre, lo era sobremanera, pues se liberaban brujas, diablos y espíritus malignos, por lo tanto había que llegar pronto a casa.
Fin de Año, San Silvestre noche de brujas (II). Por Julio Torres
Este carácter esotérico y mágico fue también propio del fin de año en Canarias, donde perdió su naturaleza festiva, pues el temor a los seres sobrenaturales impedía que las gentes salieran de sus casas. Ello ocurría tanto en el casco de La Laguna, como en los pagos circundantes, aunque en estos, si cabe con mayor fuerza. Tal es el caso de El Ortigal, La Cruz Chica, Guamasa,… También los montes próximos eran prohibitivos, pues como señala Alberto Galván[i], la acción de brujas y diablos tenía mayor importancia en el monte, por ello la noche del 31 se evitaba “ir al monte porque el diablo estaba suelto en él durante una hora”.Era preciso conjurar la acción de las brujas, con rezos como el que recoge Bethencourt Alfonso (1985)[ii], que era preciso repetir tres veces, trazando en el aire tantas cruces como rincones tenía la habitación donde se dormía:
“San Silvestre Monte Mayor,
guarda la cama y todo alrededor
de brujas y hechiceros
y del hombre malhechor”.
[i] GALVÁN TUDELA, Alberto (1987). Las fiestas populares canarias. Interinsular/ Ediciones Canarias. Santa Cruz de Tenerife.
[ii] BETHENCOURT ALFONSO, J. (1985): Costumbres populares canarias de nacimiento, matrimonio y muerte. Aula de Cultura del Cabildo Insular. Santa Cruz de Tenerife.
