Fotos, coplas y poemas a las fiestas de otoño (I)

La Plaza del Cristo en un otoño de los años 50.
El Otoño que es la estación en que las hojas de los árboles caducos cambian y su color verde se vuelve amarillento, ha inspirado a muchos poetas a escribir sobre él.
Otoño
La llovizna susurra con ritmo intermitente;
todo es brumoso, opaco, desvaido, irreal.
En los rincones húmedos de la calle silente
se posan los Jirones de la niebla otoñal.
Yerguen su pesadumbre, ceremoniosamente,
el ancestral palacio y el convento ancestral.
La ciudad es serena y es altiva. Se siente
un profundo desprecio por todo lo banal.
Este otoño nostálgico destila su veneno
fugaz y melancólico en la entreabierta herida:
está de misticismo y de renuncia lleno.
Y al compás de la lluvia por el viento esparcida
la madeja de un verso, que es plegaria y es treno,
se va hilando en la rueca de la tarde dormida.
Luis Álvarez Cruz
