Ya vienen los Reyes: LOS MAGOS DE ORIENTE EN LA LAGUNA Y SU COMARCA (I). Por Julio Torres Santos

LA PRIMERA OBRA EN LENGUA VERNÁCULA
“Non es verdad, non sé qué digo,
todo esto non uale uno figo.”
Auto de los Reyes Magos: La primera obra en lengua vernácula conservada, fechada a mediados de la segunda mitad del siglo XII, es decir, anterior en más de un siglo a la fecha que el transcriptor de las Disertaciones suponía como punto de partida de la lengua romance, es el Auto de los Reyes Magos, hallado en un códice de comentarios bíblicos de la catedral toledana en el siglo XVIII por el canónigo Felipe Fernández Vallejo. Las controversias suscitadas en torno a este auto han sido muchas, pues su fecha demostraría que la práctica de las representaciones en lengua vernácula fue muy anterior a lo que venía admitiéndose. Por otro lado está la cuestión de la fuente, porque deriva de relatos bíblicos o evangélicos y no de tropos litúrgicos con los que apenas tiene puntos en común.
Autos sacramentales de Reyes en la comarca lagunera
En Canarias, las celebraciones de la Epifanía traspasan los muros de las iglesias a finales del s. XVIII, fecha de la que se conservan los primeros documentos de los dos grandes ciclos del teatro religioso popular que se desarrollan en el Archipiélago y que se han continuado a lo largo de los siglos con muy escasas variantes: la adoración de los pastores y la adoración de los Reyes Magos. Luis Alemany en “El Teatro en Canarias” afirma que esta última posee mayor riqueza plástica que la de los pastores y tiene su precedente literario en una obra de 1785. Según Francisco Navarro Artiles dicho precedente es una pieza de Gaspar Fernández de Ávila titulada “La Infancia de Jesucristo. Poema dramático dividido en diez coloquios” de la cual han derivado las múltiples versiones existentes de la adoración de los Reyes Magos que los días cinco o seis de enero se representan en Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria, La Palma y Tenerife, aunque nunca con un desarrollo tan amplio como la obra original, de la que toman sólo temas y versos de algunos de los coloquios.
Francisco Navarro Artiles hace una extensa descripción de los diez coloquios que integran la obra, la mayor parte escritos en verso romance, octosílabo, aunque en los momentos más solemnes suele aparecer el endecasílabo. Los títulos de los coloquios reflejan bastante bien su contenido: 1) La Encarnación del Hijo de Dios, 2) La Expectación de María Santísima, 3) El Nacimiento de Nuestro Señor Jesucristo, 4) La Manifestación de Nuestro Señor Jesucristo, 5) La Adoración de los Santos Reyes a Jesucristo, 6) La Presentación de Nuestro Señor Jesucristo en el Templo, 7) La Huida a Egipto de Nuestro Señor Jesucristo, 8) La Degollación de los Inocentes, 9) La Pérdida de Jesucristo Nuestro Señor de doce años, y 10) La Invención de Nuestro Señor Jesucristo en el Templo.
