Villancicos canarios para Navidad

Para el apreciado amigo Carlos García, el maestro Cedrés, organista de la iglesia catedral lagunera, fue también director de la banda de música “El Porvenir”, habiendo sido con anterioridad músico de la orquesta que dirigía Cirilo Olivera en la que tocaba la viola.

Fue compositor de varias obras musicales, como por ejemplo una Letanías o unas Plegarias que se cantaban en el Convento de Santa Catalina.

Pero para la historia de Canarias y, especialmente, para la historia de la Navidad, Fermín Cedrés fue el creador de la música de “Lo Divino”, canción navideña de hondo sabor isleño.

Se conserva la partitura original en el convento de las monjas Claras de La Laguna, aunque también existe una copia en el Orfeón La Paz.

La letra de las coplas pertenece a diversos autores, como los octosílabos del comienzo que son de Ramón Gil Roldán:

Anuncia nuestro cantar
Que ha nacido el Redentor
La tierra, el cielo y el mar
Palpitan llenos de amor.

A Néstor de la Torre corresponden las siguientes estrofas del mismo villancico:

Las trompas y los clarines
La tambora y el timbal
Anuncian el nacimiento
De nuestro Dios celestial.

Otras coplas que tuvieron la fortuna de ser introducidas en la versión culta del maestro Cedrés, como por ejemplo las realizadas por Diego Crosa, “Crosita”, dicen así:

Bala el sol con tintes de oro
El azul del firmamento
Perlas derrama la aurora
Nace la flor en su centro.

Los estribillos en versos de diez sílabas, pertenecen a Santiago Beyro, cura párroco de la Concepción:

Madre del alma, cesen tus penas
Calma tu angustia, por Dios no llores.
Que ya bendicen, la Nochebuena
Los Reyes Magos y los pastores.

Lucen los valles, blancos corderos
Hay regocijo, en las cabañas.
Y los tomillos, y los romeros
Llenan de aromas, nuestras montañas.

Otras estrofas son incorporadas por el pueblo siendo habitualmente cantadas en los “Ranchos” de Los Divinos que recorren las calles acompañados de instrumentos de cuerdas con triángulos, bombos y panderos, anunciando el nacimiento de Jesús entre las que podemos recordar:

Levántate vieja, del cuerpo pesado
Que no sea la vuelta, del año pasado.
Darás la limosna, si la quieres dar
Que la noche es corta, y hay mucho que andar.

Otro ejemplo de copla, de autor popular y de inexcusable interpretación por parte de los ejecutantes que entonan las notas de Lo Divino, es la siguiente:

Esta noche es Nochebuena
Noche de comer pasteles
Y el que no tenga dinero
Que se arrime a las paredes.

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