Unas 6.000 personas llenaron La Laguna de color en la 13ª edición de la Sardina de la Inclusión

El alcalde José Alberto Díaz subrayó que La Laguna se distingue por ser un referente en convivencia y que la Sardina de la Inclusión es “ejemplo de empatía, de alegría y de reivindicación”

Unas 6.000 personas, mil más que en la edición del pasado año, provenientes de escuelas y centros de todas las Islas, celebraron este miércoles, en las calles de la ciudad histórica de La Laguna la 13ª edición de la Sardina de la Inclusión.

Desde primeras horas fueron llegando más de 100 guaguas con los participantes a la Torre de La Concepción desde donde arrancó la comitiva con una gran batucada que fue llenando de ritmo y color la calle La Carrera hasta su intersección con la calle Viana, por donde se transcurrió hasta la Plaza del Cristo, donde finalizó la actividad. Además, los viandantes pudieron disfrutar de los diferentes diseños de sardinas que confeccionaron los participantes en sus respectivos centros en los que han estado trabajando durante las pasadas semanas.

El alcalde de La Laguna, José Alberto Díaz, que estuvo presente en el acto junto con las concejalas de Educación, Atteneri Falero, y de Bienestar Social y Calidad de Vida, Flora Marrero, así como con la consejera de Empleo, Políticas Sociales y Vivienda del Gobierno de Canarias, Cristina Valido, destacó que “La Laguna se distingue por ser un referente en convivencia”, que requiere políticas concretas, que “es verdad que queda mucho por hacer y que es importante que como administraciones públicas seamos receptivos a la información y exigencias que aportan las personas que tienen mayor conocimiento de estas realidades múltiples”.

“Nuestra ciudad ofrece urbanísticamente las mejores condiciones de accesibilidad para poder realizar este tipo de actos, que son escaparate para las capacidades y para la inclusión, porque cabemos todos”, subrayó Díaz.

La Sardina de la Inclusión es un proyecto educativo convertido en un acto lúdico festivo que se centra en el Carnaval y que tiene como objetivo visibilizar el trabajo que realizan diferentes colectivos e instituciones educativas de ámbito regional con respecto a actividades de inclusión social.

Este proyecto nació en un centro educativo de Icod de Los Vinos que empezó a emplear la música como herramienta para trabajar con alumnado con necesidades educativas especiales. Después de nueve ediciones, en el año escolar 2014-2015 se decidió celebrar en el municipio lagunero, que desde entonces es el lugar de festejo.

 

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