Tradición y Sabor navideño con el Mercado de La Laguna: Polvorones de almendra

Mucho mejor si los polvorones son de tamaño pequeño, de bocado. Además de agradar al paladar, entrarán por los ojos y el éxito está.
Ingredientes:
Para 28 unidades
Harina de trigo 160 g
Almendra molida 40 g
Manteca de cerdo 80 g
Azúcar glasé 60 g
Canela molida 2 g
Sal 2 g
Manos a la obra
Tostamos la harina, que es la característica principal de los polvorones. Para ello la extendemos sobre una bandeja de horno y la cocemos a 180 ºC, horno precalentado con calor arriba y abajo, durante unos 15 minutos o hasta que se vea ligeramente tostada. Retiramos la bandeja del horno, removemos y dejamos enfriar.
Hacemos la misma operación con la almendra molida, pero horneándola entre ocho y diez minutos, lo justo para que coja algo de color. Retiramos la bandeja del horno y dejamos enfriar.
Cuando la harina esté fría la tamizamos y la colocamos en un recipiente amplio y hondo. Añadimos la almendra molida, el azúcar glasé, una pizca de canela molida, otra de sal y la manteca a temperatura ambiente. Removemos y mezclamos hasta obtener una masa homogénea.
Envolvemos la masa en papel film y la dejamos reposar en la nevera durante media hora, como mínimo. Transcurrido el tiempo de reposo extendemos la masa sobre una lámina de papel sulfurizado. El grosor va en gustos, pero lo ideal es que quede entre 1-1 1/2 centímetros.
Con un cortapastas redondo cortamos la masa. Si usamos uno pequeño saldrán más unidades y polvorones de bocado, que es como nos gustan a nosotros. Los colocamos sobre una bandeja de horno con papel vegetal o un tapete de silicona.
Introducimos la bandeja en el horno, precalentado a 210 ºC con calor arriba y abajo, y cocemos durante unos diez minutos. Hay que vigilarlos para que no se tuesten en exceso porque amargan. Los sacamos en cuanto veamos que los bordes se empiezan a tostar.
Retiramos la bandeja del horno y dejamos que los polvorones se enfríen antes de espolvorear con azúcar glasé y pasarlos, con sumo cuidado, a una fuente de servir o envolverlos en sus característicos papelitos.
Los polvorones de almendra se pueden servir directamente, según salen del horno, espolvoreados con azúcar glasé. Aunque también se pueden envolver individualmente en papel de seda para conservarlos mejor. Son un dulce ideal para tomar con el café, infusión o licor de la sobremesa y también para regalar.
