Sí se puede asegura que declarar BIC el monumento a Franco degradaría el valor del resto de bienes patrimoniales canarios

Afirman que el uso de instrumentos judiciales para imponer esta protección es el último recurso de los grupos ultras para proteger los vestigios franquistas, auxiliados por una judicatura llena de nostálgicos del anterior régimen
Sí se puede Canarias registrará esta semana su alegación al proceso abierto por el Cabildo de Tenerife para proteger el monumento a Franco de la capital tinerfeña como Bien de Interés Cultural. La formación ecosocialista ha preparado una alegación de nueve páginas en las que detallan algunos de los argumentos para rechazar este procedimiento.
Vanesa Martín, portavoz de la organización política canaria, indica que todo este proceso parte de «la herramienta de protección última que desde los sectores ultras están buscando para evitar el cumplimiento de las leyes de memoria, en donde desgraciadamente parece que están auxiliados por una judicatura llena de nostálgicos del anterior régimen». La alegación registrada por el representante del partido, Pedro Fernández Arcila, considera que la fórmula judicial para tratar de forzar la incoación de este BIC, se hace «en contra de los criterios de los técnicos insulares del servicio de Patrimonio y de entes muy destacados de la comunidad cultural de Canarias, que además, sería un perjuicio para el conjunto de bienes dentro de esta figura máxima de protección».
Desde Sí se puede afirman que las leyes establecen que se declare Bien de Interés «aquellos bienes muebles, inmuebles e inmateriales más sobresalientes», que implica un grado de originalidad y un carácter único. En la alegación aclaran con datos como la obra de Juan de Ávalos «es una escultura que reitera la iconografía franquista más básica, usada en cuadros y en las esculturas del Valle de los Caídos, además de las realizadas por el propio autor para el Alcázar de Toledo en 1961, para Valdepeñas en 1964 y posteriormente, ya en etapa democrática, para Badajoz en 1983. La imagen de un ser alado o togado con una espada no es en absoluto ni único ni original, ni en el autor ni en la estética franquista, siendo similar a las figuras que escoltan al monumento a los Caídos de la plaza de España de Santa Cruz, sin ir más lejos». En este sentido, recuerdan en el texto del dictamen emitido el 18 de noviembre de 2021, por la Universidad de La Laguna se plasma la opinión del catedrático de Historia del Arte de la Universidad Complutense de Madrid, Valeriano Bozal, que en referencia a Juan de Ávalos dice que «su lenguaje crea el que pudo ser un arte del Movimiento, enfáticamente retórico, con ángeles y cruces, mojones de gran tamaño, presentación escenográfica, etc…. En algunos casos recuerda mucho de lo hecho en este campo en la Italia fascista, pero aquí más retórico».
La fuerza ecosocialista considera paradójico que «en la misma Isla que se destruyen yacimientos arqueológicos por obras como Cuna del Alma o se dañan espacios naturales protegidos, el Gobierno de CC-PP está tomándose tanto interés en llevar a término este procedimiento y evitar el cumplimiento de la Ley de Memoria, es como si el franquismo tuviera más derechos que bienes protegidos por las leyes de patrimonio o de naturaleza».
Para Vanesa Martín, el carácter franquista del monumento es incontestable e incumple toda la legalidad vigente desde 2007, con la Ley de Memoria Histórica, ratificada en Canarias con la Ley propia aprobada en 2018 y reforzada por la Ley de Memoria Democrática de 2022. Tal y como expresan en su alegación, «el monumento es en su origen y en su sentido pleno una exaltación al golpe militar y a la Guerra Civil, estando además simbólicamente mirando a uno de los lugares que mayor número de víctimas de asesinatos extrajudiciales vivió, como es la fosa marina que se encuentra delante de la zona de Cueva Bermeja».
Entienden que, «si por la puerta de atrás meten al monumento a Franco en esta categoría de protección sería un despropósito, apenas hay ejemplos de bienes escultóricos protegidos en Canarias, siendo la excepción la obra el Atlante de Toni Gallardo». Consideran que «proteger como BIC el monumento franquista de Ávalos, en una tierra donde ninguna escultura urbana de autores excepcionales como César Manrique, Martín Chirino o el recientemente fallecido, José Abad, sería una enorme injusticia histórica y un ridículo cultural».
Terminan asegurando que «sin la clara apuesta que se hace desde el Ayuntamiento capitalino y el Cabildo, bajo dos gobiernos de CC-PP, algunas cuestiones serían impensables, ahora la realidad es que son gobiernos democráticos que están actuando como ya hizo Vox en Castilla y León con la Pirámide de los italianos, favorecer su declaración como BIC para evitar que se tenga que retirar en cumplimiento de la legalidad». Además, Vanesa Martín apostilla que su organización ha facilitado una alegación tipo que esperan que permita a mucha gente manifestar su opinión sobre este monumento franquista antes de la finalización del plazo de alegaciones.

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