Santiago Pérez renuncia, después de más 30 años de vida política, a su intención secular de ser alcalde

Santiago Pérez, hasta ahora miembro de Nueva Canarias y eterno concejal de la oposición lagunera, ha renunciado a su cargo y abandonará la política.
Santiago Pérez nació el 13 de diciembre de 1954 en la ciudad de San Cristóbal de La Laguna, en cuya Universidad ejerce como profesor asociado en la Facultad Derecho.
Menos alcalde de su Ciudad, ha sido (siempre con el PSOE) director general en el Gobierno de Canarias, vicepresidente del Cabildo de Tenerife, diputado del Parlamento de Canarias, y senador por Tenerife, llegando a ser Secretario General del Grupo Socialista del Senado.
Fue concejal del Ayuntamiento de La Laguna desde 1999 hasta las elecciones municipales del 27 de mayo de 2007, fecha en la que resultó elegido, de nuevo, consejero del Cabildo de Tenerife. Entre los años 2001 a 2004 fue Secretario General de los Socialistas Tinerfeños. Años más tarde, entre 2007 y 2009 fue portavoz del Grupo Socialista en el Parlamento de Canarias.
A comienzos de 2011, tras una serie de trifulcas con el grupo socialista canario, «fue invitado a abandonar» el PSOE. Entonces, junto con otros antiguos militantes del PSC-PSOE, se presenta en las listas del partido denominado Socialistas por Tenerife, que concurrió en coalición con Izquierda Unida y Los Verdes a las elecciones municipales de 2011. Dentro de este potaje fue elegido, de nuevo, concejal del Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna.
Como el invento anterior terminó peor que el rosario de la aurora, en 2015, de nuevo, se presenta a la alcaldía de La Laguna, pero ahora con Nueva Canarias, siendo elegido concejal, cargo que ha ostentado hasta la actualidad.
Sin embargo, Pérez, tras una profunda y larga reflexión, cree que es el momento de dar paso a nuevas generaciones, cosa que siempre ha defendido en su trayectoria. Por eso, ha decidido dejar la política.
Hombre de ideas fijas, en los diversos mandatos, ha convertido el salón de plenos en una especie de Aula Magna de la Facultad. A lo abuelo cebolleta, ha machacado con su discurso a propios y extraños, así como a la prensa y hasta a los espectadores del streaming.
Sin duda, una decisión acertada y un descanso para sus compañeros de corporación y demás afectados por el discursillo. Nunca es tarde, si la dicha es buena… Que la vaya bonito.
