Pregón de las fiestas en honor al Compatrón de la Ciudad san Juan Bautista La Laguna 2021. Por Carlos García (II)

La epidemia se extendió por La Laguna y llegó hasta Tacoronte, por lo que fue cerrado el puerto de Santa Cruz y la comunicación de la ciudad, estableciendo el primer  cordón sanitario que se conoce con el resto de la isla.

Fue preciso establecer una zona de aislamiento en la parte baja de la ermita de San Cristóbal, pero fue tanta la mortandad que fue preciso enterrar a las victimas en zanjas profundas abiertas en la zona del Llano de los Molinos, porque ya en las iglesias no había sitio.

Se estima entre seis y siete mil los fallecidos, lo que venía a ser más de la mitad de la población de Santa Cruz y de La Laguna juntos, aunque otros hablan de unos nueve mil muertos.

Ante esta desgracia, se nombró a San Juan Bautista como abogado intercesor, y se trajo en peregrinación a la Virgen de Candelaria hasta La Laguna.

Y es entonces cuando el Cabildo lagunero, el 15 de junio de 1582, y ante el escribano de la ciudad, adquiere el compromiso de erigirle una iglesia…» por aver mostrado la esperiencia el favor  i el amparo, que por su intercesión, de su divina mano a venido sobre esta ciudad».

Porque en aquel tiempo para luchar contra la epidemia, contra la enfermedad, no había mucho más que rezar. lo que motiva estas intercesiones divinas, la realización de rogativas y novenas, procesiones y ofrecimientos a los santos y vírgenes; y, especialmente, la elección de abogados intercesores, a los que se les atribuía verdaderas especializaciones en algunas materias: por ejemplo San Juan contra la peste; San Benito contra las plagas del campo; San Plácido contra la langosta… Y por encima de todos ellos, aquí en Tenerife, la figura del Cristo de La Laguna y de la Virgen de Candelaria que servían para todo lo implorado ante las calamidades.

Continuará

 

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