Por las fiestas de Bajamar hablamos de Antonio Porlier y Sopranis, I Marqués de Bajamar (III). Por Julio Torres

Grabado del Motín de Aranjuez ‘Caída y prisión de Godoy’, del Patrimonio Nacional.
(…) Los sucesos se precipitan y encadenan, y entre ellos queda cogido el Marqués de Bajamar. Del proceso de El Escorial pasamos al Motín de Aranjuez. De las renuncia reales de Bayona al Dos de Mayo madrileño. Bajamar jura ante el Rey José en Madrid con el Consejo de Estado; pero después de Bailén, con el propio Consejo presta juramento a Fernando VII, a finales de septiembre.
La presencia de Napoleón en Chamartín y la capitulación de Madrid, a primeros de diciembre determinan el definitivo afrancesamiento de nuestro personaje.
Vuelve al Consejo de Estado «josefino». Se le sanciona por la Junta Suprema, instalada en Sevilla: con él, aunque mucho más comprometidos con José, se encuentran Estanislao de Lugo y Bernardo Iriarte, que habrán de seguir el camino del exilio y morir fuera de España.
Bajamar no. En primer lugar, no sigue a José en sus marchas de Madrid; y cuando se produce la de agosto de 1812, después de la batalla de Los Arapiles, da por c1ausurada su actuación pública, se mete en su casa y el 8 de febrero de 1813 fallecerá.
De la extensa biografía de este activo personaje, sólo podemos extendernos en algunos puntos.
