Poemas y fotos por «Finados» (V)

En contraste, Emily Dickinson imagina la manera de romper una soledad que en este poema tan célebre ya no es tal:
Yo había muerto por la Belleza —
pero apenas fui depositada en la Tumba
cuando otro, muerto por la Verdad, vino a yacer
en una Habitación contigua —
Preguntó suavemente por qué había yo caído.
—Por la Belleza—, respondí —
—Y yo — por la Verdad — Ambas son lo Mismo —
Somos Hermanos—, dijo él —
Y así, como Compañeros que se encuentran de Noche —
hablamos entre las Habitaciones —
hasta que el Musgo alcanzó nuestros labios —
y cubrió — nuestros nombres —
