Otro verano sin fiestas tradicionales

El pasado año cuando fuimos viendo que se iban cancelando los diferentes festejos y eventos que suele haber normalmente, pensamos en lo infelices que íbamos a ser por no poder celebrar y divertirnos. También fuimos conscientes de lo que supondría económicamente para los barrios y pueblos, o para la propia ciudad, ya que son días en los que se gasta y, por lo tanto, hay quienes pueden hacer la caja de una parte importante del año.
Las fiestas representan una oportunidad de negocio. No solo para hosteleros y feriantes, sino también para comercios como los de alimentación, moda y belleza, ya que la gente aprovecha estas fechas para estrenar modelito o peinado y, por supuesto, para organizar copiosas comidas y cenas tradicionales.
Pero no es de estas pérdidas de las que quiero hablar en esta carta, sino de otra que últimamente mucha gente me ha comentado. Esto es, la pérdida de la noción del tiempo, de no saber bien en qué día o semana se encuentra porque hay fechas que no ha celebrado y por tanto, no es consciente de que hayan pasado.
Por supuesto, tal y como están las cosas, debemos ser precavidos y sensatos, y hacer todo lo que esté en nuestras manos para pasar este raro estío. Pero siendo prudentes, también podemos estar un poco tristes porque, otra vez este año que tanto las necesitamos, no haya fiestas patronales durante todo este anodino verano. Esperemos poder celebrar al menos la Navidad. No dejen de pasar a por la vacuna, eso será lo que nos ayude a todos a salir adelante.
