Las Rondas de Navidad: los divinos (y II). Por/Carlos García

Ranchos de Ánimas de Teror Gran Canaria
En Taganana existió la costumbre de realizar estas rondas con un farol encendido, y se cuenta que cuando llegaban a la casa de alguna persona que tenía fama de bruja o de poca devoción, la vela que ardía dentro del farol se apagaba y entonces se interrumpían los cantos.
Existe una copla que trata de una casa cuyos moradores andaban remisos en entregar el donativo y que dice:
Sabes que tu padre
está en la otra vida
pa mi gusto está
en las llamas vivas.
Pero esta copla tuvo su contestación por el hijo del difunto que se nombraba, quien asomándose a la ventana cantó:
¿Quien es aquel
que fue a la otra vida
y “vido a mi padre
en las llamas viva?
¿Quien es aquel otro
que fue a los incendios
y “vido” a mi padre
en el fuego ardiendo?
Los cantadores de Pascuas ya casi no existen se, por desgracia, esta tradición para todos los que luchamos por la pervivencia de las manifestaciones costumbristas. En Tenerife existieron buenos cantadores en Geneto, en el Sobradillo, en La Esperanza y en otras zonas del norte de la isla, al igual que en La Laguna.
Para concluir este recordatorio alusivo al costumbrismo musical y popular canario en torno a la Navidad, lo hago con las coplas del villancico canario por excelencia,”Lo Divino”, pero con una serie de estrofas no muy conocidas y que no tuvieron el auge de las que con normalidad se cantan en el villancico compuesto por Fermín Cedrés.
La copla que sigue fue compuesta por Diego Crosa, “Crosita” para adaptarla a la música del tema navideño:
Baña el sol con tintes de oro
el azul del firmamento
perlas derrama la aurora,
nace la flor en su centro.
O aquella otra en versos dodecasílabos para adaptarla a la parte del tajaraste que siempre canta…” lucen los valles -blancos corderos…”, y que dice así:
Levántate vieja-del cuerpo pesado
que no sea la vuelta-del año pasado
Darán la limosna-si la quieren dar
que la noche es corta-y hay mucho que andar
Con todo lo expuesto observamos que, desde un punto de vista etnológico-musical, nuestra navidad mantiene una serie de puntos específicos de nuestra idiosincrasia y de nuestra identidad, de nuestras costumbres y tradiciones populares, tanto en los viejos y modernos repertorios de las coplas y canciones de ésta época del año, la Navidad, época probablemente de las más importantes y variadas dentro del panorama folklórico musical del archipiélago.
Es excitante encontrar reflejado en nuestra música popular tantos y tantas referencias a las peculiaridades y parentescos que nos definen y que tuvieron vigencias pasadas en sociedades rurales, y que siguen conservándose a pesar del empuje modernista e industrializado de nuestro actual momento a pesar del intento de culturas foráneas de erradicar nuestras tradiciones y costumbres, a pesar de la pérdida de los elementos tradicionales en favor de otras fiestas y ritos.
En la medida de nuestras posibilidades hay que seguir luchando por evitar que desaparezcan para siempre, seguir siendo receptores de nuestra cultura tradicional, de nuestros repertorios musicales y mantenerlas y difundirlas.
