LAS ANTIGUAS TABERNAS DE LA LAGUNA (I). Por Carlos Garcia, Desde la Mesa Mota
Hace casi 1.000 años escribía un sabio y poeta árabe versado en matemáticas, astronomía y en otras ciencias, en el viejo país de Irán, unos versos con los que definía poéticamente a las tabernas:
Amigo, bienvenido a la taberna.
Solamente en las tabernas
encontrarás placer y felicidad.
Solamente en las tabernasverás,
hombres desinteresados eintegros,
hombres perfectos.
No está en mi ánimo realizar aquí una exaltación tan importante de las tabernas ni mucho menos entrar en alabanzas en la frecuentación de sus visitas, ya que se supone que en tales establecimientos lo primordial es el consumo del vino, y a pesar de que estamos inmersos socialmente por nuestro país en lo que podría denominarse “cultura del vino”, este artículo no quiere entrar en ese tipo de consideraciones.
Quiero referirme en un repaso general al recuerdo de aquellas viejas tabernas que existieron en La Laguna, y que fueron lugares concurridos por muchos vecinos, estableciéndose en ellas reuniones y tertulias que, en algunos casos, tuvieron mucha fama y renombre sin duda debido a la presencia de sus visitantes y protagonistas.

