Esta tercera colada avanza de manera lenta, pero se acerca a la zona evacuada de manera preventiva ayer
La colada que ha obligado a evacuar hoy a unas 800 personas en Los Llanos de Aridane avanza lenta pero inexorablemente amenazando elementos urbanos, y los técnicos de la emergencia volcánica esperan supervisar un mapa de peligrosidad respecto al rumbo que podría tomar la lava. Así lo ha manifestado este mediodía el director técnico del Pevolca, Miguel Ángel Morcuende en rueda de prensa.
La cifra de personas evacuadas de Los Llanos de Aridane puede variar porque muchos vecinos habían abandonado la zona previamente, hace días, retirando enseres de sus viviendas en previsión de que pudiera ocurrir algo.
La lava ha atravesado diagonalmente el polígono industrial, en el que ahora sólo queda una pequeña nave «pero totalmente vencida», ha declarado Morcuende, quien ha recordado que hoy se puso fin al confinamiento de unos 3.000 vecinos después de que ayer la colada entrase en contacto con una fábrica de cementos.
Las personas con movilidad reducida que han sido evacuadas han sido trasladadas al acuartelamiento de El Fuerte, y el resto serán alojadas en el hotel de Fuencaliente, en el que hasta hoy había 237 desalojados.
Aumento de movimientos sísmicos
Además la portavoz científica del Pevolca y directora del Instituto Geográfico Nacional en Canarias, María José Blanco, ha indicado que en últimas horas ha aumentado la señal de tremor volcánico, lo que en principio señala que hay un mayor contenido de gas en el magma que está saliendo del centro eruptivo.
María José Blanco asegura que la sismicidad hace pensar que se van a producir más. En las últimas 24 horas, ha aumentado la amplitud de la señal de tremor. La magnitud máxima registrada ha sido de un sismo de 4,1. El nivel de sismicidad actual sigue indicando que se pueden producir más sismos sentidos y posibles derrumbes en zonas dependientes.
Situación de las coladas
Por su parte, Morcuende ha actualizado también la situación de las coladas. Según el técnico, la primigenia ha perdido el fuelle y el aporte lávico.

