La Laguna Ahora por España de fiesta en fiesta: Corpus en Camuñas en Toledo (I)
Cómo se celebra el Corpus en Camuñas
En la localidad de Camuñas, se lleva a cabo una festividad muy especial que atrae a miles de personas cada año. Esta celebración, reconocida como Fiesta de Interés Turístico Nacional y Bien de Interés Cultural Inmaterial, se distingue por la participación de dos grupos principales: los «Pecados» y los «Danzantes». Cada uno de estos grupos se presenta con vestimentas impresionantes que los distinguen claramente.
Los Pecados y Danzantes
El grupo de los Pecados representa el mal y se caracteriza por lucir atuendos ricos y opulentos. Portan largas varas y llevan máscaras horripilantes que revelan su misión maléfica. Su vestimenta está dominada por el color rojo y negro, simbolizando los pecados y defectos del ser humano. Por otro lado, los Danzantes personifican la alegría y el bien. Visten de blanco y también usan caretas, aunque estas tienen una forma más alargada y nariguda. Son muy alegres y encarnan las virtudes y las almas benéficas.
Ambos grupos están organizados internamente con una estructura jerárquica bien definida. Durante la celebración, los Pecados aguardan fuera mientras se lleva a cabo la misa. Una vez que comienza la procesión, atacan con gritos y alaridos, acompañados de fuego de pólvora, hasta que finalmente son humillados. A continuación, los Danzantes toman el protagonismo y ejecutan una danza conocida como «el cordón», al ritmo de la música.
Las diferentes máscaras y variaciones en la vestimenta de los Pecados y Danzantes representan a diversos personajes. Por ejemplo, «El Pecado Mayor» lleva una máscara de cerdo y personifica al demonio, mientras que «El Judío Mayor» simboliza la ceguera de la fe. Otros personajes incluyen «El Capitán» (la caridad), «El Alcalde» (la esperanza), «El Tambor» (la templanza) y «La Porra» (la fortaleza). Además, durante la procesión, «La Madama» recorre el camino y reúne a los Danzantes, formando una larga columna detrás de ella. Es importante destacar que toda la representación se realiza sin palabras, evocando los autos sacramentales y las obras dramáticas del Siglo de Oro.
La festividad involucra a hombres de todas las edades del pueblo, quienes pueden unirse a alguno de los grupos una vez que han hecho su comunión. Las calles y plazas de Camuñas se llenan de gente que presencia con entusiasmo la procesión en la que participan los Pecados y los Danzantes.
La celebración tiene una duración de cuatro días, comenzando el miércoles por la tarde y concluyendo el domingo de la misma semana, también conocido como domingo de la Octava. La fecha exacta varía cada año, dependiendo del día del Corpus Christi. Además, la festividad cuenta con un museo dedicado a ella, el Centro de Interpretación Pecados y Danzantes, que permite a los visitantes profundizar en su significado y tradiciones.
Detalles de la representación
La representación no se limita solo a la misa de la mañana, sino que comienza mucho antes en cada grupo. Cada uno de ellos se reúne en casas particulares para celebrar y realizar un recorrido previo a la misa. Durante este recorrido, se recoge al párroco y a las autoridades del pueblo. Una vez que comienza la misa, solo los Pecados permanecen fuera del templo. Al finalizar la misa, da comienzo la procesión.
En la Plaza del Reloj o de Ramón y Cajal, los Pecados lanzan un ataque contra el bien, y un disparo anuncia la llegada de La Pecadilla, una figura que aparenta ser buena pero cuya vestimenta revela su maléfica misión. Luego entra el Pecado Mayor, cuyo vestido negro y máscara de cerdo simbolizan al demonio, mientras un aullido espeluznante acompaña su ataque.
Después, el resto del grupo de Pecados se une, representando las fuerzas malignas y los pecados del mundo. A continuación, llega El Correa, quien pone fin a la batalla. Su vestimenta roja emula los Pecados del mundo y, finalmente, todos los Pecados caen humillados. Luego, los Danzantes comienzan a ejecutar una danza de gran trascendencia llamada «Tejer el cordón».
Las filas de los Danzantes están encabezadas por la Prudencia a la izquierda y el cordel, que representa la justicia, a la derecha. Otros personajes que participan son el Judío Mayor, que personifica la ceguera de la fe de manera inmóvil; el Capitán, que representa la caridad; el Alcalde, quien encarna la esperanza; el Tambor, simbolizando la templanza; y la Porra, que personifica la fortaleza. En el centro de la formación se encuentra La Madama, cuyo nombre tiene una fuerte influencia francesa. Es un personaje femenino con una máscara sin vello facial. La Madama recorre las dos filas de Danzantes y los toma a su paso, formando una larga columna cerrada por la caridad.
Después de ello, comienza la procesión que recorre las calles del pueblo, atravesando principalmente la zona oeste y pasando por calles principales como Veracruz, Grande o Alcázar.
