LA CATEDRAL, DON BERNARDO Y EL AYUNTAMIENTO
Por María López
lagunera
Me da rabia ver cómo se ríen de nosotros. Y ahora veo cómo ha vuelto a pasar con la Catedral. Viendo el telediario, el Telecanarias del viernes pasado, vi cómo nuestro Obispo hablaba en la tele sobre la Catedral y que en noviembre la obra va a acabar. También me fije en que decía que el Gobierno, el de los que mandan en Madrid, debía unos dineros a La Laguna y al Obispado para terminar la obra. Me da rabia de verdad. Veo cómo don Bernardo se mueve, la Iglesia intenta conseguir que nuestras obras sigan en pie. Es lo poco que nos queda. Ustedes se imagina a La Laguna sin la Catedral o sin La Concepción. No sólo dónde iríamos a misa, sino qué visitarían los turistas.
La Laguna recibe miles de turistas, de gente de allá, como decía mi marido, y ellos nos dejan dineros. En cualquier sitio, lo digo yo cuando voy a los viajes del Imcerso, o de los viejos, como dice mi nieta. Para entrar a cualquier iglesia, o monasterio, o catedral, hay que pagar. Nosotros aquí en La Laguna tenemos un montón de arquitectura que enseñar y puede ser una forma de ingreso para la ciudad. Por lo que mi hijo Antonio, el más pequeño, que está metido en cosas de esas, de proyectos, por lo que mi hijo me dice, el Ayuntamiento ya está luchando en estas cosas. Y quiere conseguir que nuestra ciudad esté metida en circuitos, como a los que yo voy, con las viejitas como yo.
El Ayuntamiento y el Obispado llevan unos cuantos años ya yendo a Madrid a reclamar los dineros que el Gobierno central nos debe. Don Bernardo dice que la obra se termina en noviembre, pero que todavía no abren la Catedral, porque luego hay que ponerla bonita por dentro. Me parece bien, y sé que don Bernardo, y nuestro Ayuntamiento, y el Alcalde, don Fernando, no paran. No sé si nos darán el dinero en Madrid, o nos volverán a tomar el pelo, y lo acabaremos pagando nosotros, porque alguien lo tiene que pagar. Pero sí digo que esta gente en Madrid nos toma el pelo día sí y día también. Luego viene ese de Las Palmas, que ahora es ministro, y nos viene a prometer otra vez. Que vendrá seguro y dirá que el dinero para la Catedral está conseguido, pero luego el dinero, ni pelo ni humo. Me parece que lo que hay que hacer es lo que don Fernando y don Bernardo están haciendo, seguir para delante con la obra, y ya veremos cómo la pagamos. La Catedral es nuestra y nadie nos la puede quitar, y además es un monumento muy seguido por la gente de fuera. Por eso, terminemos la Catedral, a abrirla, y a que la gente vea lo bonita que es nuestra Laguna.
Pienso yo que también podríamos decirles a los de Madrid que se queden con su dinero, porque si al final no nos van a dar nada, para qué los queremos. Bueno, don Julio, gracias por darme este espacio. Me parece que la próxima carta, como le digo a mi nieta, la voy a hacer sobre el Cristo, porque ya están cerca los días de la fiestas en septiembre. Lo que digo la Catedral es nuestra y nosotros la tenemos que cuidar, porque los otros, los de Madrid, nos van a dar por donde saben ustedes.
