Fotos, coplas y poemas. Al Mar de mi Patria. José Plácido Sansón Grandy (1815–1875)

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José Plácido Sansón y Grandy es un autor de transición entre el neoclasicismo del siglo XVIII y el romanticismo del XIX. Su formación literaria inicial fue neoclásica, como reconoce en su autobiografía inédita. Más tarde, la lectura de las obras de Francisco Martínez de la Rosa La Conjuración de Venecia y Aben-Humeya, y, sobre todo, Lucrecia Borgia, le deslumbra, rindiéndose incondicionalmente a las nuevas ideas literarias del romanticismo.

José Plácido Sansón es el iniciador, junto a Ricardo Murphy y Meade (1814-1840), del romanticismo en la literatura canaria, estando considerado el máximo exponente de esta corriente literaria, y uno de los escritores más interesantes de todo el siglo XIX en las Islas Canarias.

Sansón escribió las siguientes obras: Anacaona, tragedia en tres actos y en prosa; Aben-Hamet, tragedia en tres actos; Atreo y Tieste, tragedia en cinco actos; los dramas La Noche de San Bartolomé, Zahuca (1835), Rodrigo (1836), María (1837), Elvira (1838), obra que se considera la iniciadora del romanticismo en Canarias; Una Mujer, Hernán Peraza, Tarde y a Tiempo y Víctima y Juez; la comedia Pobre Ciego; la zarzuela Tres para Una; la ópera seria Elvira; Jimena y Amor Conyugal, cuadros lírico-dramáticos; los libros de versos Poesías (tomo I y III de sus Ensayos Literarios, 1841), La Familia (1853), Ecos del Teide (1871), Flores del Alma y Ecos de Ultratumba. También escribió la novela Herida en el Corazón (1872); Al Borde del Precipicio, comedia en prosa, y el estudio Ensayo Crítico de la Obras de doña María de la Mercedes Letona del Corral (1839). Además de refundiciones de algunas obras de otros autores, junto a las traducciones ya consignadas en esta biografía, tradujo del inglés Mary Eva, Maga de la Montaña e Hipatia y Calixta; y del francés Drama del 93 de Dumas, y parte de Los Miserables, de Víctor Hugo.

José Plácido Sansón y Grandy fue un apasionado del teatro y es considerado figura imprescindible a la hora de cualquier estudio del teatro canario del siglo XIX.

Al Mar de mi Patria

Baña las costas de mi patrio suelo un mar,
rey de los mares de Occidente;
en él, aun niño sumergí mi frente,
en él, ya grande, divertí mi duelo.

Imagen de la paz que tanto anhelo,
lo he visto manso, halagador, riente,
y luego, imagen de la guerra, hirviente
subir bramando hasta tocar el cielo.

¡Hoy… del distante, mi dolor le nombra;
y aparecerse en mis sueños miro
del Atlántico mar la inmensa sombra!
Y con la mente a sus orillas giro,
y recostado en su cerúlea alfombra,
por mi visión al despertar suspiro.

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