EL MAYOR VALOR DE LAS MERCEDES

Fernando Clavijo Batlle
Alcalde de San Cristóbal de La Laguna

 

 

El pasado viernes tuve el honor de ser el mantenedor de las Fiestas de Las Mercedes en honor de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza. Una invitación que agradecí entonces y agradezco, de nuevo, a los vecinos porque para mí el Valle es un lugar especial, lleno de recuerdos ligados a mi infancia y al verano, que tantas veces disfruté en sus calles, plazas y barrancos, conociendo la libertad de estar en un entorno limpio y sano.

El pueblo, por tanto, está unido para siempre a la historia de mi vida. A mi memoria, a mis emociones, al mapa de mis recuerdos, en el que siempre va a tener un lugar privilegiado.

He tenido, además, la suerte, de poder conocer en mi vida adulta, primero como concejal y luego como alcalde, otra cara de Las Mercedes: La de las preocupaciones, los anhelos y las esperanzas de sus vecinas y vecinos. Y siempre, en todo momento, en la circunstancia que fuera, he tenido la sensación cálida y agradable de estar en mi casa.

 

Aún siendo alguien que prefiere escuchar a hablar, como bien saben los que me conocen, correspondiendo a esa generosidad, intenté expresarles todo lo que evoca en mí su tierra y su gente, únicas dentro de esa riqueza de realidades que es La Laguna.

Las Mercedes, desconocida para muchos, es puerta de entrada al bellísimo macizo de Anaga y cuna de grandes puntales como Pepe Ramiro, Pollo de Las Canteras, Pollo del Naranjo, Antonio y Pepe Martín, Erasmo Rodríguez, Jesús Dorta, Gregorio Perez, Luis Segundo o Urbano Rojas, entre otros muchos. Y es, también, el lugar que dio cobijo a insignes músicos como el gran Teobaldo Power, que compuso allí los universales Cantos Canarios, cumbre de nuestra cultura, cuyo arrorró es hoy nuestro himno.
Y luego está esa dimensión más íntima, esa historia local, pequeñita, que es la que importa, al fin, en la Historia con mayúsculas de los pueblos…

En Las Mercedes no hay otra cosa que una gran familia que,  además de trabajar unida en las duras labores del campo, siempre ha encontrado tiempo para compartir y festejar.

Son ya 41 años celebrando la Romería de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza, una de las manifestaciones populares con más seguimiento y esplendor de cuantas se hacen en este bello paraje. Y siempre con la misma disposición y el mismo esfuerzo.

He sido concejal orgulloso de Las Mercedes y hoy soy el orgullosísimo alcalde, pero sobre todo, el vecino y el amigo, de unos ciudadanos que son modelo de trabajo incansable y ganas de prosperar. En estos tiempos, más que nunca, el ejemplo de los hombres y mujeres de este pueblo, es digno de admiración.

Porque su gente no solo sabe unirse en la alegría, sino que se acompaña en los momentos duros. Cada vez que hay en este lugar un acto solidario se llena de cientos de personas. Cuando hay que recaudar fondos para los necesitados, ahí está el pueblo completo, colaborando en lo que haga falta, sin esperar nada a cambio…
Los vecinos y vecinas de Las Mercedes son, sin duda, el mayor valor que tiene esta tierra. Y por ello, quise finalizar dándoles la enhorabuena y las gracias.

Por recoger y mimar las tradiciones que nos definen, por transmitirlas con amor a las generaciones venideras; por seguir siendo un pueblo hermanado, batallador, honesto y generoso, que se abre al futuro sin olvidar lo importante de su pasado.

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