El cinismo de ETA: pide perdón por «el sufrimiento desmedido»

La organización terrorista ETA ha hecho público este viernes un comunicado, como paso previo a su anuncio de disolución el 5 de mayo, en el que pide perdón, incluyendo un perdón expreso a las víctimas que «no tenían participación directa en el conflicto»; reconoce «el daño causado» y admite su «responsabilidad directa» en el «sufrimiento desmedido» provocado. Muestra, además, su «compromiso con la superación definitiva de las consecuencias del conflicto y con la no repetición» y aboga por hallar una «solución democrática justa» a lo que define como «conflicto político e histórico».
«Somos conscientes de que en este largo periodo de lucha armada hemos provocado mucho dolor, incluidos muchos daños que no tienen solución. Queremos mostrar respeto a los muertos, los heridos y las víctimas que han causado las acciones de ETA, en la medida que han resultado damnificados por el conflicto. Lo sentimos de veras», dice la banda terrorista en un comunicado hecho público a través de los diarios Gara y Berria y con fecha de 8 de abril.
ETA lamenta que «a consecuencia de errores o de decisiones erróneas» haya provocado también «víctimas que no tenían una participación directa en el conflicto, tanto en Euskal Herria como fuera de ella» y a ellas les pide un claro perdón: «Sabemos que, obligados por las necesidades de todo tipo de la lucha armada, nuestra actuación ha perjudicado a ciudadanos y ciudadanas sin responsabilidad alguna. También hemos provocado graves daños que no tienen vuelta atrás. A estas personas y a sus familiares les pedimos perdón. Estas palabras no solucionarán lo sucedido, ni mitigarán tanto dolor. Lo decimos con respeto, sin querer provocar de nuevo aflicción alguna».
Este perdón directo para las víctimas sin «participación en el conflicto» ha generado numerosas críticas a la banda ante lo que consideran una «distinción» entre damnificados. Así lo han entendido las propias asociaciones de víctimas, que han tachado el comunicado de «farsa». El Gobierno, por su parte, considera que ETA tendría que haber pedido perdón «hace mucho tiempo» y el lehendakari, Íñigo Urkullu, pide a la banda que tenga «la misma consideración» para todas las víctimas.
ETA admite que en estas décadas la sociedad vasca ha padecido un «sufrimiento desmedido», con «muertos, heridos, torturados, secuestrados o personas obligadas a huir al extranjero», y reconoce que ha tenido una «responsabilidad directa en ese dolor» y que «nada de todo ello debió producirse jamás o no debió prolongarse tanto en el tiempo, pues hace ya mucho que este conflicto político e histórico debía contar con una solución democrática justa».
