De la mano del Mercado de La Laguna, recetas festivas: Rosquillas de San Blas

De dónde viene la tradición española de las rosquillas de San Blas?
El día de San Blas se celebra el 3 de febrero. Es muy común hacer tortas y rosquillas de San Blas durante esta época del año. ¿Pero por qué? ¿Qué tienen de especial?
Dice el refrán que si a la ermita de san Blas vas a coger la verbena, pedirás que la garganta el santo te ponga buena. Y es que San Blas es considerado como santo protector de la garganta.
Tradicionalmente había quien, a comienzos de febrero, se colocaba cordones de algodón en el cuello. Lo hacían durante nueve o doce días, para estar a salvo de dolores de garganta y catarros. Puede que también sea por ello que una de las coplas que se cantan en la víspera de Santa Águeda diga así: “baina eztarriz sano gabiltza, ta kanta nahi degu gogoz”. (andamos sanos de garganta, y queremos cantar mucho).
También se hacían tortas dedicados al santo, y después de bendecirlos, se comían en familia.
Receta: Torta de San Blas
La receta de las tortas de San Blas es simple. Se mezclan huevos, azúcar, harina, mantequilla, levadura y, cómo no, anís. De hecho, las semillas de anís se han utilizado para la cura de catarros. Después, y con la intención de reflejar la nieve tan característica de la época, se cubren las tortas con un merengue que se hace con clara de huevo y azúcar glas.
Porque ya se sabe: Por San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres, año de nieves.
Ingredientes (25-30 rosquillas)
Para las rosquillas:
500 g de harina de repostería
7 huevos
2 cucharadas de azúcar
125 ml aceite virgen extra
2 cucharadas soperas de anís
Para el glaseado:
4 claras de huevo
400 g azúcar glas
un chorrito de anís
Manos a la obra con las rosquillas de San Blas
Prepara la masa
Antes de ponerte a preparar la masa, pon a precalentar el horno a 165ºC (calor arriba y abajo). En un recipiente amplio, bate los 7 huevos. A medida que los bates, ve incorporando el aceite, el anís y el azúcar.
Una vez que los ingredientes líquidos estén bien mezclados, añade poco a poco la harina de repostería tamizada. Remueve hasta obtener una masa homogénea y suave. Trabaja la masa durante unos 10 minutos aproximadamente hasta que la harina quede bien integrada.
Da forma a las rosquillas
Divide la masa en porciones pequeñas, aproximadamente del tamaño de una ciruela. Con las manos, forma pequeñas bolitas con cada porción. Para formar las rosquillas, unta la mesa con un poco de aceite para evitar que la masa se pegue. Toma cada bolita y estírala con las manos hasta formar un churro.
Luego, une los extremos del churro para crear la forma típica de rosquilla.
Hornea las rosquillas
Coloca las rosquillas sobre una bandeja de horno con papel sulfurizado y hornea durante 15-20 minutos.
Prepara el glaseado y baña las rosquillas de San Blas
Coloca las claras de huevo en un bol limpio y seco. Bate las claras y la mitad del azúcar glas con una batidora de varillas eléctricas hasta que comiencen a espumar. A medida que las claras se montan, agrega poco a poco el resto del azúcar glas.
Cuando las claras estén completamente montadas y con la consistencia de un merengue espeso, añade un chorrito de anís. Sigue batiendo para integrarlo bien.
Una vez que las rosquillas se hayan enfriado, báñalas con el glaseado solo por la parte superior. Coloca las rosquillas glaseadas sobre una rejilla (para que se sequen también por abajo) y deja que el glaseado se seque completamente antes de servir.
Cómo dar la forma de rosquillas
Acuérdate de untar la mesa con aceite para evitar que la masa se pegue al darle forma de churro a cada porción.
Puedes ayudarte también con las manos para conseguir la forma de churro. Úntalas también con aceite.
Controla el tiempo de horneado
Es importante no sobrepasar el tiempo recomendado de horneado, ya que las rosquillas podrían endurecerse demasiado.
Deja secar antes de glasear
Al finalizar el tiempo de horneado, retira la bandeja del horno y deja que las rosquillas se enfríen completamente antes de proceder con el glaseado.
