De la Mano del Mercado de La Laguna la gastronomía tradicional de las fiestas de verano: Tarta de limón y queso

Los limones son un ingrediente fundamental en nuestra gastronomía ya que están presentes en muchas recetas tradicionales y su jugo se utiliza como aliño de muchos platos (sobre todo en Murcia, doy fe de ello). Pero también es el protagonista indiscutible de muchas recetas de repostería ya que es uno de los aromatizantes más utilizados en las recetas tradicionales, es todo un clásico eso de utilizar la cascara o la ralladura.
Ingredientes para hacer tarta de limón y queso fría, muy fácil y sin horno (molde de 23 cm de diámetro, aunque las mismas cantidades te sirven para uno de 20 cm):
Para la base:
250 gr de galletas tipo María o las que más te gusten.
100 gr de mantequilla (también queda bien y con acabado más jugoso utilizando 60 gr de mantequilla y 40 ml de leche, pero si prefieres que quede más crujiente utiliza solo mantequilla).
Para el relleno:
300 ml de nata para montar. Deberás mantenerla en la nevera hasta el momento de utilizarla, para que esté bien fría.
400 gr de queso crema.
El jugo de 2 limones colado (unos 80 ml).
150 gr de azúcar blanco.
5 hojas de gelatina.
Para la cobertura:
100 ml de zumo de limón.
La ralladura de la piel de un limón.
30 ml de agua.
40 gr de azúcar blanco.
1 hoja de gelatina.
Manos a la Obra
Empezamos preparando la base de la tarta. Para ello tritura las galletas de la forma que te sea más cómoda, ya sea utilizando un robot como yo o también una picadora, un mortero, presionándolas con un vaso sobre un plato o metiéndolas en una bolsa de plástico y pasándoles el rodillo por encima. Con el robot quedan muy pulverizadas así que si te gusta un resultado más rústico y con grumos puedes utilizar otros métodos.
Galletas para la base de la tarta
Ponemos las galletas en un robot o batidora de vaso
Galletas picadas para la base de la tarta
Ya tenemos las galletas trituradas
Pon la mantequilla en un bol amplio y derrítela introduciendo el bol durante unos segundos en el microondas, hasta que veas que está fundida.
Echa en el bol las galletas picadas y mézclalo todo bien. Si prefieres utilizar una parte de mantequilla y otra de leche, simplemente derrite la mantequilla y échala a las galletas junto con la leche.
Galletas y mantequilla para la tarta de queso
Mezclamos las galletas con la mantequilla
Vierte la mezcla en el molde desmontable y ve presionando con una cuchara para que la base quede compacta y lisa. Mete el molde en la nevera para que se enfríe bien mientras preparas el relleno de queso de la tarta.
Base de galletas para la tarta de queso
Ya tenemos la base compactada en el molde
Ahora vamos a preparar el relleno. En un bol con agua fría pon la gelatina para que se hidrate.
Saca la nata de la nevera, que deberá estar bien fría, y móntala. Para ello ponla en un bol y bátela con unas varillas eléctricas hasta que esté montada, es decir, esponjosa y aunque vuelques el bol no se mueve. Recuerda no pasarte de batido porque si eso ocurre podría cortarse y convertirse en mantequilla.
Nata montada
Montamos la nata
En otro bol, más grande, mezcla con las varillas el queso crema con el azúcar hasta que la mezcla sea homogénea y sin grumos.
Queso crema con azucar para tarta
Mezclamos el queso crema con el azúcar
Vierte la nata en la mezcla de queso y azúcar y con ayuda de una lengua de cocina ve mezclándolo todo poco a poco y con movimientos envolventes de forma que la textura se mantenga esponjosa hasta que se integre todo bien y no haya grumos.
Pon el zumo de limón del relleno (80 ml) en un cazo a fuego medio y cuando esté hirviendo escurre con tu propia mano las hojas de gelatina, échalas al cazo y dale vueltas con unas varillas durante 1 minuto.
Limon gelatina
Disolvemos la gelatina en el zumo de limón caliente
Vierte la mezcla de zumo de limón y gelatina en el bol con el resto de ingredientes y mezcla de nuevo con unas varillas.
Saca el molde de la nevera y echa la mezcla en él. Vuelve a meter el molde en la nevera y déjala reposar al menos unas 6 horas, aunque mi me gusta dejarla de un día para otro.
Cuando ya esté cuajada la tarta, prepara la gelatina de limón para decorar por encima. Para ello pon la hoja de gelatina en un bol con agua fría para que se hidrate.
Lava muy bien el limón con agua fría, sécalo y ralla la piel del limón y resérvala. Escurre limones hasta llegar a los 100 ml.
En un cazo echa el zumo de limón, los 30 ml de agua junto y los 40 gr de azúcar, a fuego medio.
Cuando hierva escurre la gelatina, échala en el cazo y mezcla con unas varillas durante un minuto.
Gelatina de limon para decoracion de la tarta
Preparamos la gelatina de limón para decorar la tarta
Retira el cazo del fuego, echa en él la ralladura de limón y mezcla un poco.
Saca la tarta de la nevera y echa la gelatina por encima. Este proceso quizás sea el menos sencillo de todos los que necesita la tarta porque si el líquido cae muy directo puede ir creando agujeros en la superficie de la tarta. Lo que yo suelo hacer es ir cogiendo la gelatina con una cuchara sopera y voy echándola con cuidado junto a las paredes de la tarta, para que de ahí vaya resbalando y no la estropee.
Pon la tarta de nuevo en la nevera y espera unas 4 o 6 horas hasta que cuaje la parte superior.
