De la mano del Mercado de La Laguna, comer sano: Pollo asado al limón a lagunera

El pollo asado al limón es un plato tradicional cuyo origen no está del todo claro, pero todos lo conocemos, en una modalidad o en otra. Se llama pollo al limón a varios platos presentes en las cocinas de diversos países (pero rara vez en China) que incluyen pollo y limón como ingredientes principales. Un acierto, el limón le da un aroma fantástico al asado de pollo. Y ya si le añadimos el ajo y las hierbas tendremos un asado sublime.
Estev asado lo debemos de hacer siempre a baja temperatura, me explico, asándolo un tiempo largo a baja temperatura, por debajo de 140º, y posteriormente una media hora por cada lado a temperatura media-alta para que el pollo se tueste y acabe de cocinar. El resultado de hacerlo a baja temperatura es una carne tiernísima y jugosa, que se desprende del hueso casi con tocarla. Un pollo que se puede comer con las manos.
Receta de pollo asado al limón
Ingredientes:
1 pollo de corral
1 limón entero (mejor si es natural, sin tratar con ceras ni insecticidas)
1 cabeza de ajos
1/4 de vino blanco
1/4 de agua
Sal y hierbas al gusto
Manos a la obra
Lavamos bien el limón y le damos un corte con un cuchillo; reservamos.Separamos los ajos, pero no hace falta pelarlos.
Limpiamos el pollo de la grasa que tiene en su parte inferior, lo salamos y metemos el limón en su interior.
Atamos el pollo con bramante o hilo de cocina, o sujetamos la abertura la barriga con un palillo. El caso es que no se abra y el limón se mantenga dentro.
Ponemos el pollo en una fuente donde quepa bien, no debe quedarle muy amplia. Agregamos los ajos, el vino blanco, la sal y alguna hierba, si así nos gusta.
Para el asado convencional calentaremos el horno a 180º (sin aire) y asaremos el pollo sin tapar alrededor de hora y media, dándole vueltas cada media hora, aproximadamente, y bañándolo con su salsa cada vez. Si se reseca añadiremos agua en mitad de la cocción.
Para el asado a baja temperatura calentaremos el horno a 125º con aire/ 145º sin aire. Tapamos el pollo con papel de aluminio, de forma que quede lo más cerrado posible, remetiendo los bordes, y metemos el pollo en el horno. Lo asaremos a esta temperatura baja durante dos horas y media, sin destapar ni abrir el horno. Al cabo de ese tiempo destaparemos el pollo, agregaremos el agua y lo asaremos otra hora completa a 180º con aire/200º sin aire, dándole la vuelta a la media hora para que se tueste por ambos lados.
Al acabar el tiempo sacamos el pollo y lo dejamos reposar 10 minutos, tapado con el papel platina, antes de trinchar y servir. Así los jugos vuelven a fluir hacia la parte exterior, que se ha resecado algo con el asado.
Desechamos el limón y los ajos y servimos el pollo trinchado con su salsa.
El pollo asado al limón, como ven, es un plato fácil al alcance de cualquiera, que no tiene mucho misterio más que una buena materia prima y un asado correcto, sin pasarse para que no se reseque. Así que ya saben todo lo que hay que saber para hacer este plato de domingo.
