Con motivo de las fiestas de San Antonio Abad conocemos la Matanza de Acentejo: El Barranco de Acentejo y la Iglesia Parroquial de El Salvador

Barranco de Acentejo

El Barranco de Acentejo es uno de los escenarios históricos más importantes de los primeros compases de la historia de Tenerife, dado que en su cauce e inmediaciones tuvo lugar la célebre Batalla de Acentejo, acontecida a finales de mayo de 1494. Aquel episodio fue determinante en la resolución del proceso de Conquista, además de constituir por su envergadura una efeméride sin parangón al ser la mayor derrota sufrida por las tropas castellanas fuera de territorio peninsular. El ordenado ejército de Alonso Fernández de Lugo fue derrotado gracias a una hábil estrategia de los guanches liderados por el mencey Bencomo, que sacaron ventaja de su profundo conocimiento del medio. En 2007 y como resultado de una iniciativa municipal es declarad Bien de Interés Cultural. El barranco, conocido también como Barranco de San Antonio, nace a unos 1500 msnm entre la Montaña de los Dornajos y el Lomo Chupadero, desembocando tras un recorrido de 7 km en la zona conocida como Punta de la Sabina. Delimita geográficamente a los municipios de La Matanza y La Victoria, y en sus laderas se observan con facilidad numerosas cavidades que debieron ser utilizadas por los guanches, así como los vestigios mucho más recientes y sostenidos en el tiempo de su explotación agrícola y de las galerías que aprovecharon sus recursos hídricos. A lo largo de su cauce confluyen muchos senderos que permitan transitarlo, con tramos de gran belleza y una riqueza vegetal que invitar a visitarlo.

Iglesia Parroquial de El Salvador

Todo apunta a que en la primera mitad del siglo XVI se levantó una pequeña y endeble ermita en este lugar, marcando con ello el punto de partida del itinerario que nos conduce al templo actual, bajo la titularidad de Nuestro Señor San Salvador del Mundo. A comienzos del siglo XVII el pueblo debía contar con una edificación de mayor entidad, justificándose que en 1614 fuera convertida en curato independiente de El Sauzal, y poco después en parroquia, colocándose el Santísimo al año siguiente. En el periodo 1660-1670 el templo aumenta considerablemente su tamaño, ganando las naves laterales y mayores dimensiones la capilla mayor. Sin embargo la grandiosidad de aquella edificación y su rico patrimonio artístico sucumbió pasto de las llamas en un incendio ocurrido en la madrugada del 26 de junio de 1936. Apenas algunas piezas y unos pocos materiales sobrevivieron a la voracidad del fuego, manteniéndose en estado ruinoso hasta 1938, cuando se apuesta por derribarlo y construir un nuevo edificio con proyecto del arquitecto Rumeu de Armas que, aunque inacabado, fue inaugurado el 19 de marzo de 1942. Compuesto de tres naves y con planta de cruz griega, cuenta con dos torres de base cuadrangular, además de con una amplia plaza que ha sido testigo del devenir histórico del municipio. Cada 6 de agosto, festividad de San Salvador, se convierte en el eje de la vida comunitaria en La Matanza.

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