Daniel Bianco, director del Teatro de la Zarzuela: “La escenografía crea el espacio para contar una historia”

El escenógrafo dio la Lección Magistral en el acto de apertura del curso 2021-2022 de la Real Academia Canaria de Bellas Artes
El escenógrafo y director del Teatro de la Zarzuela, Daniel Bianco, impartió el pasado lunes, 25 de octubre, la Lección Magistral en el acto de apertura de curso 2021-2022 de la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel (Racba), que tuvo lugar en el Salón de Actos del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, durante la cual aseguró que “la escenografía crea el espacio que se precisa para contar una historia”.
El acto de la Racba fue presentado por la presidenta Rosario Álvarez Bermúdez, y el vicepresidente primero de la institución académica, Gerardo Pérez Fuentes, quien leyó la memoria de actividades de la Academia en durante el curso finalizado.
En la Lección Magistral que impartió Daniel Bianco, bajo el título La escenografía es un sueño donde vivir, el escenógrafo, de origen argentino afincado en España desde hace más de tres décadas, explicó los orígenes de este arte efímero que da forma y contribuye “a construir un sueño que converge en cada texto para que el autor y el intérprete puedan contar una historia”.
La historia de la escenografía se inició con los griegos cuando incorporaron el periacto, el origen de los actuales bastidores que aún son parte esencial en la decoración de una obra. En este camino por la historia de la escenografía, el experto hizo un recorrido sobre los teatros romanos, la época del Medievo donde se impusieron las carretas-escenas, mientras un actor explicaba un decorado que no se podía representar.
Sin embargo, es la escenografía italiana la que va a marcar, según indicó Bianco, la decoración de los teatros, cuando aparece la perspectiva, con la que ya se consiguen escenarios más complejos y se logra crear ilusiones ópticas a partir del siglo XVI.Bianco reveló algunos de los nombres más emblemáticos que abrieron paso a la escenografía en las óperas en el siglo XVII, cuando “la escenografía empieza a estar muy ligada a disciplinas como la pintura y la escultura”.
En el siglo XIX, el Realismo conlleva que las escenas en los teatros representen fielmente el contexto de las obras, pero será la aparición de la electricidad la que cambie el contexto, pues permite juego de luces y sombras antes desconocidos.
A primeros del siglo XX los teatros se convierten en espacios en los que escultores y pintores representan su arte y desarrollan su obra, como es el caso de Dalí, Picasso o Botero, por mencionar algunos.
“El objeto de una escenografía es crear un espacio para contar una historia”, pero “esta cobra vida cuando la viven los intérpretes y se comunica con el público”, aseguró Bianco, quien también explicó cómo es el modus operandi de la creación de una escenografía, un trabajo complejo en el que participan artistas de las más diversas disciplinas para ofrecer una puesta en escena al servicio de los creadores de una obra y del público.
Año nuevo para la Academia
Por su parte, la presidenta de la Real Academia Canaria de Bellas Artes, Rosario Álvarez, explico que el año que se inicia cuenta con diversas actividades, entre ellas la ampliación de la nueva sala de exposiciones; el tercer curso sobre dibujo botánico; las sextas jornada multidisciplinares con las academias de Medicina y Ciencias; un curso sobre los retablos de las iglesias canarias o el vigésimo segundo ciclo de Música Sacra, entre otras actividades.
Finalmente, se agradeció el apoyo de las instituciones públicas que apoyan la Academia, entre ellas el Gobierno de Canarias, el Parlamento regional, los Cabildos de Tenerife y Gran Canaria, los Ayuntamientos de Santa Cruz de Tenerife y de Las Palmas de Gran Canaria y la Fundación CajaCanarias.
