Cuenta atrás para la celebración del I Centenario del Teatro Leal ¡Quedan 7 días! “Las temporadas de teatro del Leal fueron célebres y memorables”. Por Julio Torres

En 1920 continua el incesante desfile por “el magnífico teatro Leal” de compañías de zarzuela y opereta. En marzo interviene la compañía de Pablo López, “bastante buena en conjunto”. Cosechó un cierto éxito, pues el melómano y experto público lagunero, censuró algunas de sus interpretaciones, en especial la del barítono y, en ocasiones, la de la soprano, reprochando “determinados lunares” que debían corregirse, “cosa fácil de lograr ya que insuficiente es el esfuerzo que por parte de la dirección se precisa, para bien de todos: empresa, compañía y público”. Así, en la primera función de abono…
“Marina”, la celebrada zarzuela de los señores Camprodón y Arrieta, siempre agradando por su música selecta y exquisita, alcanzó, en general, buena interpretación.
El señor Peñalver la cantó con maestría insuperable, escuchando verdaderas ovaciones. Lástima que una nota “la dejara ir” en pasaje de los más hermosos, pero tanto en su grande, en su estupenda salida, como en todo el resto de la preciosa obra, supo entusiasmar al público.
Mejor, muchísimo mejor que en la noche de su debut, la primera tiple Carmen Sanz, que al auditorio supo arrancar merecidos aplausos.
Pocas veces hemos oído a un barítono cantar “Marina” con menos gusto como anoche lo hizo el señor Beut. Es lástima, porque hay que reconocerle facultades insuperables, y le conviene entusiasmar por su parte al público. Las de anoche no fueron, ni seguidillas ni nada; y con ellas, que tanto se prestan, ni un mal aplauso se pudo arrancar al respetable.
Imperdonable la presentación del coro, otras noches buena pero por lo que es de esperar sean mejor ensayados y más bien dirigidos.
“Lysistrata”, como zarzuela, aunque de colorido un poquitín subido, es buena, bonita y barata,…
La tiple, señora Arnari estuvo admirable, teniendo que repetir algunos números.
El veterano Pablo López hizo un “Temistocles” adecuado a las circunstancias, y lo demás sin desmerecer.
Fue la de anoche en resumen una gran función, de éxito para la compañía y de entusiasmo para el público, que cada vez dispensa más sus favores a la empresa”.
“La Información”, 2 de marzo de 1920.
