Con motivo de las fiestas de San Antonio Abad conocemos la Matanza de Acentejo: El Pajar y el Camino de Los Canarios

El Pajar
Camino Los Canarios. O Este pajar constituye un excelente ejemplo de un tipo de arquitectura popular canaria en el que confluyen los usos prioritariamente agrícolas con los habitacionales. La aparente fragilidad de algunos de sus materiales contrasta con la resistencia que se logra al combinarlos y utilizarlos con pericia. De esta manera, servían tanto para el almacenamiento de útiles y aperos de labranzas como para erigirse en techo temporal o permanente de las familias que lo necesitaban. Como fruto de la iniciativa vecinal y municipal, en 2008 el Ayuntamiento impulsó la restauración del presente pajar, ejecutándose los trabajos con materiales y técnicas tradicionales. De las decenas que existieron en el pueblo, éste es el único que se conserva, lo que unido a su especial ubicación, le confieren un valor especial.
Camino de Los Canarios
De acuerdo con las crónicas de la Conquista de Tenerife y la tradición oral, las tropas castellanas se vieron auxiliadas en la Batalla de Acentejo por grupos de guanches de los bandos de paz del Sur de Tenerife, y por efectivos aborígenes procedentes de Gran Canaria, cuyos naturales respondía al gentilicio “canarios”. Según dicha tradición, por este camino de las medianías matanceras bajaron hasta el barranco para unirse a la contienda, quedando la impronta de aquel episodio en su nombre. En el paisaje circundante destaca uno de los mantos de castaños más ricos y bellos del Norte de Tenerife, convirtiéndose en una privilegiada atalaya desde la que contemplar la dorsal de Pedro Gil, el majestuoso Teide o el cautivador paisaje de Los Nateros, con sus bancales de papas, vid y otros cultivos, y los conos volcánicos “Montañas de San Antonio” completando la vista. El camino arranca a una cota de 590 msnm en el cruce con la C/San Cristóbal, alcanzando en punto más elevado el cruce de la pista de La Vica los 1003msnm, con una extensión de 2,6Km.
