Ayuntamiento y Cabildo estudian diferentes opciones para solucionar el problema de tráfico en el entorno del Nuryana

En la mañana de ayer se celebró una reunión in situ para ver las líneas de trabajo que se pueden realizar, como la implantación del proyecto Acércame, la mejora de las aceras y el posible uso de un espacio como aparcamiento
El exterior del colegio Nuryana ha sido esta escenario de una reunión entre representantes municipales, del Cabildo y del centro escolar para analizar las posibles soluciones al problema de tráfico que se genera en el Camino de San Francisco Paula, una vía de carácter insular, en horario de entrega y recogida de los estudiantes en dicho colegio. El alcalde de La Laguna, José Alberto Díaz, se ha comprometido a estudiar las diferentes opciones y a poner en marcha las más rápidas que sean de competencia municipal.
Además de Díaz, estuvieron presentes los concejales de Obras y Tráfico, Agustín Hernández y Jonathan Domínguez; el también concejal, José Marrero; la directora insular de Carreteras, Ofelia Manjón; técnicos municipales y los responsables del centro educativo.
Estos explicaron que cada día son alrededor de 800 coches los que acuden al centro para dejar y recoger a los alumnos por lo que desde el Ayuntamiento se están buscando soluciones para aliviar la carga de tráfico que soporta la zona a determinadas horas del día.
Una de ellas, que se empezará a implementar antes de que termine el mes de abril, es la construcción de aceras y generación de un espacio (apeadero) donde desarrollar el proyecto municipal Acércame. Este proyecto, implantado ya en una decena de centros escolares, consiste en que una serie de voluntarios ayudan a los niños a bajar del vehículo de sus padres, para que éstos no tengan que estacionar el coche, logrando una mayor fluidez a la hora de llegada de los estudiantes al centro.
Otra de las líneas de trabajo es el estudio, previa petición formal a la Universidad, del uso de un aparcamiento ubicado justo enfrente del centro escolar. Esta solución, en caso de obtener el consentimiento de la Universidad, requeriría antes de su puesta en marcha una serie de estudios y trabajos para que la entrada y salida del espacio se realice con las adecuadas condiciones de seguridad vial, ya que está al borde de una carretera insular que soporta un intenso tráfico.
