EL EMBARGO JUDICIAL A LA HERMANDAD DEL SANTÍSIMO DE LA CATEDRAL Y (III)

Por Julio Torres Santos

 

 

La triste realidad

Para Irma Pérez y su socia en «Luma», la factura pendiente de la Santa Cena lagunera ha sido el tiro de gracia a su taller. «Para nosotras ha sido un golpe muy duro», se lamentaban la pasada semana a la hora del cierre de su pequeña empresa.

Para intentar cobrar sus honorarios, las restauradoras de Luma demoraron la entrega del paso hasta una semana antes del Jueves Santo de 2011. Para no entorpecer la celebración, la entregaron y a cambio obtuvieron un documento de reconocimiento de deuda (Papel mojado), en el que se estipulaba que se haría un primer pago en septiembre del año pasado. Ante el incumplimiento de la hermandad, las conservadoras denunciaron los hechos en el juzgado número 4 de instrucción de La Laguna, a cargo de la magistrada de Ana Serrano-Jover.

La jueza ordenó el embargo de las cuentas de la Hermandad del Santísimo de la Catedral, aunque por ahora la medida no ha tenido ningún efecto. Irma Pérez teme que «el proceso judicial se dilate durante años porque la Hermandad del Santísimo no tiene ningún bien embargable».

«Empezamos a trabajar en 2008 y hemos hecho muchas rehabilitaciones de pinturas, esculturas, retablos, cerámicas… Hemos intentado salir adelante, pero la crisis ha afectado mucho nuestro sector. La actividad privada ha caído en picado y las instituciones no tienen presupuesto para este tipo de trabajos. Además, para intentar cobrar a la hermandad de La Laguna hemos tenido que gastar bastante dinero en abogados y notarios, y ya no nos compensa continuar», argumentó Pérez.

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