Aquellas canciones del verano de los años 60: los veranos ye-yé (XLIX)
‘Gwendoline’ hizo famoso a Julio Iglesias
Su imagen sobre el escenario de Eurovisión en 1970 es insignia de la historia del festival. Enfundando en un traje azul chillón, Julio Iglesias salió a defender su Gwendolyne arropado por el trío La La La (dos años antes habían arrasado con Massiel en el mismo certamen) y por la orquesta dirigida por Augusto Algueró. Su actuación logró la honrosa cuarta posición para España y aunque ganó el certamen, el artista fue considerado el vencedor moral del festival. Sin embargo, tras interpretar aquel tema en Ámsterdam, el cantante jamás volvería a incluir la canción en su repertorio.
¿Qué pasó con Gwendolyne?¿Por qué la canción que le abrió las puertas de Europa desapareció para el artista? La canción había sido crucial para su carrera mucho antes de llegar a Eurovisión. El single se mantuvo como número uno en ventas durante nueve semanas, también fue elegida como la mejor canción en el programa El gran musical y realizaron ediciones del single en varios países de Europa.
Una campaña de promoción, orquestada por TVE, que sirvió para allanar el camino hacía el festival europeo y que, a su vez, hizo que la fama de Julio Iglesias también se disparase. Gwendolyne logró que la música de Julio Iglesias traspasase las fronteras. Antes deslumbró con el en el antiguo Festival de Benidorm -del que hoy continua su estela el Benidorm Fest- que dió un salto de calidad con su particición (y triunfo) gracias al tema La vida sigue igual.
El álbum que prendió la mecha hacia el éxito
El sencillo fue el más escuchado de aquella edición eurovisiva. Tras su rotundo éxito, las discográficas estaban dispuestas a pelearse por el chico del traje azul y harían lo que fuera con tal de conseguir tenerle en sus filas. Así fue como el productor de artistas internacionales como Dusty Springfield, The Walker Brothers o Los Bravos puso el ojo sobre Julito. Ivor Raymonde convirtió Gwendoline en un álbum homónimo de once canciones, el verdadero trampolín que le convertiría, de la noche a la mañana, en una estrella planetaria.
