XXXVI VISITAS DE LA VIRGEN DE CANDELARIA A LA LAGUNA. Un vínculo de cinco siglos 1555-2018 (VI). Por Julio Torres Santos

Una procesion en el siglo XVIII
VISITA EN 1677
El 8 de marzo llegó la Virgen de Candelaria a La Laguna, con motivo de la escasez de agua y de los estragos que causaba la epidemia de viruela. Cuentan los cronistas que el ceremonial estuvo revestido de inusitada pompa y en ello tuvo mucho que ver el afán del Obispo, Iltmo. Sr. Jiménez, dada la fe que le profesaba. Además, el por entonces Capitán General, D.Juan de Balboa, puso sobre las armas al tercio de La Laguna, repartido entre las plazas de la Concepción, los Remedios y Adelantado.
Como la rivalidad entre las diversas parroquias laguneras persistía, el Sr. Obispo dispuso que, independientemente de cuál fuese la encargada de traer y llevar la imagen, ésta debía detenerse en la Cruz de los Baldíos, donde sería recibida por el clero y hermandades de la Concepción (parroquia generadora de los enfrentamientos), pero sin Cruz alzada, pues ésta sería únicamente la que venía desde Candelaria. A continuación, entraría en la Ciudad por la calle de las Candilas.Otra particularidad de esta visita: los pueblos de El Sauzal, Tacoronte, La Victoria y La Matanza acudieron a la Ciudad. procesionando juntos con las Cruces de sus respectivas iglesias.
VISlTAS EN 1680, 1683 Y 1689
VISlTAS EN 1680, 1683 Y 1689
Nuevamente, y en las tres ocasiones, la Virgen de Candelaria estuvo en La Laguna como consecuencia de la escasez de lluvias.
VISITA EN 1701
También la sequía motivó la primera visita de la Santa Imagen en el s. XVIII. permaneciendo en la Ciudad desde el 3 de febrero hasta el 30 de marzo.VISITA EN 1705
Desde un año antes, el Teide amenazaba, mediante frecuentes intensos temblores de tierra, con su primera erupción después de la conquista de la Isla. El temor del pueblo halló confirmación con la erupción de cráteres secundario; sin embargo fue la de Arafo, ya en 1705. la que. con sus destructora lenguas de lava provocó que los dominicos llevaran a la Virgen y todo lo que contenía su Santuario· a la playa. Pero, como los movimientos sísmicos persistían y aumentaba la virulencia de la erupción, Cabildo y frailes optaron po trasladarla a la capital. a pesar d la oposición del pueblo, deseoso de no perder su protección. Llegó La Laguna el 4 de febrero y aqui permaneció hasta que cesó la erupción, el 7 de junio, por lo que se trata de una de sus mayores estancias en la Ciudad.
VISITAS 1719 1721 1749 y 1771
VISITAS 1719 1721 1749 y 1771
Fue la sequía, en las dos primeras ocasiones y en la última, la que motivó otras nuevas estancias de la Virgen en La Laguna; aunque, mientras la primera logró el favor de la deseada lluvia, desde antes de entrar en la Ciudad, el 20 de febrero, la segunda no corrió con igual suerte, si bien la hambruna se palió con la importación de trigo, al igual que en 1771. En este año, la Virgen de Candelaria llegó a La Laguna el 17 de junio, acudiendo además los pueblos de Sta. Cruz y Tacoronte, permaneciendo hasta el 13 de julio.
En 1749, a la escasez de agua se unió una devastadora epidemia pleurítica. Además de nuevos enfrentamientos con la parroquia de la Concepción, cabe destacar que, en esta ocasión, el pueblo de Tacoronte acudió a la ciudad procesionando a su patrona, Sta. Catalina.
