Urbanismo de La Laguna estudia un proyecto presentado para la creación de un acceso aéreo al velatorio de la plaza del Cristo

El alzado del nuevo proyecto ya exhibe el que será nuevo y atractivo eslogan de la Junta de Gobierno del Cristo.
El concejal de Ordenación del Territorio, Santiago Pérez García ha anunciado que se ha comenzado a analizar la viabilidad de esta opción, a ejecutar en la plaza del Cristo. Por lo pronto, aunque aún no se han emitido los informes preceptivos de Aviación Civil, esta alternativa parece que facilitaría el uso que ha querido dar a la parcela la Esclavitud del Cristo. A falta de conocer el sentido de los documentos técnicos y jurídicos, se valora que, por otra parte, esta posibilidad también provocaría un gran impacto en el lugar, además de que los helicópteros harán un ruido constante día y noche, pues este tipo de velatorios es de servicio permanente. El proyecto incluye, además, la propuesta de incluir en el servicio la posibilidad de arrojar desde la aeronave las cenizas del difunto en el cercano Monte de las Mercedes y en las costas laguneras de La Punta y Bajamar, solo con un módico «donativo» para la hermandad propietaria de la parcela.
Nuestros lectores se preguntarán ¿para qué una torre de esas características? ¿No sería mucho más fácil hacerlo en coches fúnebres?
Para que los coches fúnebres lleguen hasta allí, la fórmula más fácil sería atravesar la plaza, pero se trata de un bien de dominio público que la empresa no tiene derecho a utilizar con carácter preferente.
Haciendo un repaso por los hechos que han rodeado a este proyecto de velatorio, Santiago Pérez ha afirmado que se trata de un “tema controvertido del que se habla desde hace años, con el que la ciudadanía ha mostrado su desacuerdo y que a mí, como lagunero, tampoco me gusta”. Sin embargo, ha apuntado que la oportunidad para su suspensión fue descartada por el anterior Gobierno local y, tras esas decisiones pasadas, “la realidad es que en un estado de derecho no se puede hacer lo que a uno le gusta”.
Hasta aquí hemos llegado porque el anterior alcalde, de cuyo nombre no quiero acordarme, no aplicó la única vía que existía para impedir la construcción del velatorio a pesar de que él mismo la puso sobre la mesa. El instrumento legal era la modificación menor del Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de La Laguna, pero ese Gobierno no realizó el trámite y concedió la licencia para su edificación en plena campaña electoral y ocultándola a la opinión pública, por lo que ahora no puede ser suspendida.
En la última opción presentada, la de hacer una vía subterránea por el parking de la plaza, no se contó con la gran cantidad de agua subterránea de la zona. Es por lo que ahora se presenta la vía aérea como solución.
