Teidagua repara una fuga de dos metros cúbicos a la hora en Guamasa, confirma Javier Abreu
La humedad de la zona y la naturaleza del terreno camuflaban la avería, lo que dificultó su reparación
El primer teniente de alcalde y responsable de Servicios Municipales, Javier Abreu, ha confirmado la reparación definitiva de una fuga de dos metros cúbicos a la hora en un tramo de la red de abastecimiento de Guamasa. Durante semanas, técnicos y operarios de Teidagua han trabajado en la zona para dar con una avería que ocasionaba pérdidas de hasta 50 metros cúbicos al día. Esta reparación supondrá el ahorro de unos 15.000 euros anuales.
La humedad de la zona y la abundante naturaleza del terreno camuflaban esta rotura, lo que hacía mucho más difícil su reparación. Esta incidencia estaba ubicada en un sector de la red que conecta la estación de bombeo de Guamasa, junto a la cabecera de la pista del Aeropuerto Tenerife Norte, a unos 3,5 kilómetros de distancia, por la carretera TF-237.
Según ha explicado el concejal de gobierno, “el agua salva en este recorrido una diferencia de altura de 315 metros de altura, por lo que en los tramos cercanos a la salida del bombeo la red soporta unos niveles de presión muy altos, provocando roturas de este calibre”.
Dada la dificultad de la operación, los operarios de Teidagua emplearon todos los medios a su alcance para detectar el punto exacto de la fuga. Desde ‘geófonos’ a ‘correladores’, unos dispositivos que permiten escuchar los sonidos que hace el agua cuando circula por la tubería y que permiten al operario situar la avería.
Sin embargo, diferentes factores como la poca dureza del terreno, las tierras fértiles con ausencia de rocas donde pudiera rebotar el sonido o la profundidad a la que se encontraba la tubería, un metro aproximadamente, hicieron realmente complicado dar con la rotura.
A esto se añadieron otras complicaciones, como los altos niveles de humedad registrados en el subsuelo de la zona, junto con la presencia de una homogénea capa de picón bajo la calzada, que presenta unos altos índices de retención hídrica.
Esto obligó a los técnicos a realizar perforaciones de un metro en todo el recorrido de la tubería para poder inspeccionarla por tramos de 100 metros, llegando a efectuar hasta siete perforaciones hasta dar con el punto exacto de la rotura.
Dado el carácter excepcional de esta tarea, los trabajos involucraron a los departamentos de Telecontrol, Abastecimiento, Buscafugas y Proyectos de Teidagua, además de la intervención de siete operarios sobre el terreno y la maquinaria necesaria.

