Saber más del trabajo de nuestros hombres y mujeres de la Brigada Canarias XVI en Mali: El Sargento Adolfo Néstor Díaz Santana

La experiencia de nuestros hombres y mujeres del Contingente EUTM MALI XIV. Hoy hablamos con el Sargento Adolfo Néstor Díaz Santana
¿Cómo es tu trabajo diario?
Estoy encuadrado en el Grupo Táctico de Protección de la Fuerza. Aquí en Malí no existe una rutina diaria sino semanal, cada semana van cambiando los cometidos que vamos realizando entre casi los 200 miembros del Grupo Táctico.
Como Jefe de Pelotón me dedico fundamentalmente a dar seguridad tanto a la base de Koulikoro como a los diferentes instructores europeos que están aquí formando a las Fuerzas Armadas Malienses. Otras funciones que realizo son las de patrullar por los alrededores de la base, tanto las carreteras como algunos pueblos vecinos. Esto nos permite garantizar la seguridad de la región y establecer un contacto más cercano con la población maliense que se muestra muy agradecida de nuestra presencia.
¿Cuál es el principal objetivo de la misión? Tanto a medio como a largo plazo.
Como indican las siglas de la misión EUTM (European Union Training Mission), el objetivo principal que tiene la Unión Europea en Malí está enfocado a la instrucción y adiestramiento de las Fuerzas Armadas Malienses. Esta es una misión no ejecutiva, es decir, lo que se pretende conseguir es que el conflicto latente en la zona norte del país sea resuelto por sus propios militares y no por las fuerzas internacionales aquí desplegadas.
Hace ya casi 6 meses del ataque a la base, ¿cómo valoras la moral de los militares aquí en la misión?
Como militares que somos estamos preparados para cualquier situación y sobreponernos de la mejor manera posible. A pesar del ataque, la moral de los efectivos aquí desplegados es muy alta. Sabemos a dónde venimos ya que acudimos voluntariamente a un país que tiene un conflicto y que eso podía pasar. Es más, después de la buena respuesta al ataque a la base, la moral sigue intacta y seguimos trabajando día a día para conseguir el objetivo de la misión EUTM MALI.
Tras el ataque, ¿qué cosas han cambiado, tanto de seguridad de la base como la relación con los malienses?
Obviamente tras una acción de ese estilo hay que aprender y mejorar. Se ha reforzado el perímetro de seguridad de la base y la instalación de cámaras de vigilancia, con capacidad de visión infrarroja. Cabe destacar que es el primer ataque recibido a la base donde nos encontramos los españoles en los casi siete años que se lleva desarrollando la misión europea en Malí.
El trato con los malienses, tanto militares como civiles, ha mejorado con creces. Por supuesto, ellos no son responsables del ataque y hemos fomentado nuestra relación con ellos para hacerles ver que estamos aquí para ayudar a su país y a ellos. Es más, la
mejor manera de incrementar la seguridad y la estabilidad en la región pasa por seguir mejorando esa relación hispano-maliense trabajando conjuntamente.
Basándote en el tiempo que llevas desplegado en Koulikoro, ¿cómo ves el avance de la misión?
Después de casi tres meses aquí veo la gran importancia que tiene esta misión, tanto para Mali como para España. Durante este tiempo se han realizado distintos cursos de formación al ejército maliense y se nota la mejora de sus procedimientos militares que aplicarán en el conflicto de la zona norte. Los militares malienses muestran una gran predisposición e interés por adquirir los conocimientos que les son impartidos por los instructores europeos, entre ellos españoles también.
La población civil nos muestra a las tropas españolas afecto y cariño cuando pasamos por las calles de Koulikoro. Además en algunas patrullas aprovechamos para visitar los pueblos cercanos a la base para conocer sus costumbres y su modo de vida. Siempre somos recibidos con los brazos abiertos ya que ellos saben la labor tan importante que hacemos en su país. En algunas patrullas repartimos material donado, como material escolar, ropa y juguetes. Sin duda son los balones de futbol los regalos que más gustan a los niños. Ya sabe que se suele decir que el fútbol levanta pasiones.
¿Qué piensa tu familia de la misión? ¿Cómo mantenéis el contacto?
Desde que entré en el Ejército de Tierra uno de mis objetivos ha sido participar en misiones internacionales. Debido a esto siempre me he preocupado por explicar a mis familiares y amigos la importancia de las misiones que llevan realizando las Fuerzas Armadas desde hace 30 años por todo el mundo.
Mi familia entiende por qué estoy de misión y la importancia que tiene, aunque es normal que se preocupen por el hecho de que esté fuera de España varios meses. Especialmente mi novia, o mejor dicho mi prometida, al haberse quedado ella en Gran Canaria llevando la mayor parte de la organización de nuestra boda a mi vuelta a España. Pero hablamos prácticamente todos los días, ya que la base dispone de instalaciones para ello, lo que facilita el contacto con los seres queridos.
