Qué son las tarjetas revolving y cómo reclamar los intereses

Las tarjetas revolving son un producto financiero, asociado a una cuenta corriente, por la que se dispone de una línea de crédito con la entidad financiera emisora

Se consideran intereses abusivos, aquellos que son desproporcionados en comparación con los estipulados por el Banco de España en este tipo de créditos al consumo.

Estas líneas de crédito con intereses revolving, permiten la devolución a plazos con las siguientes modalidades:

Pagar la totalidad de la deuda a final de mes (No conlleva intereses)
Pagar cada mes una cuota periódica establecida por la entidad, bien sea una cantidad fija o un porcentaje de la deuda que exista. Los intereses se calculan con el método revolving, del que hablaremos más adelante. Este tipo de financiación revolving conlleva en muchos casos, el pago de intereses abusivos.

El sistema o método revolving

Hay que tener en cuenta, que el sistema de cálculo revolving, no es ilegal ni abusivo por sí mismo. Pero cuando la TAE es muy alta, y las cuotas bajas, corremos el riesgo de tener una “deuda perpetua”.

Este sistema de financiación con carácter revolvente, consiste en el cálculo de los intereses sobre el capital dispuesto, una y otra vez. A medida que el usuario hace disposición del crédito, la deuda aumenta y con ella los intereses.

Vamos a verlo con un ejemplo:

Tenemos una tarjeta revolving de la que hemos dispuesto 3.000 €. Hemos acordado con la entidad pagar cuotas de 100 € / mensuales y nuestro contrato tiene una TAE del 27 %.
Nuestro primer recibo será de 100 €, de los cuales 60,35 € serán intereses. Por lo tanto, solamente habremos amortizado: 39,65 €.

Nuestro segundo recibo, será de 100 €, de los cuales 59,56 € serán intereses. Esta vez habremos amortizado: 40,44 €.

Después de haber pagado 200 € en dos cuotas, habremos amortizado solamente 80 €.

Pero el verdadero problema, o trampa revolving, surge con el uso normal de la tarjeta. Cuando los clientes siguen utilizando la tarjeta teniendo una falsa sensación de que se está pagando la deuda. Por lo tanto, si el cliente paga una cuota de 100 € puede pensar que si hace un gasto de 60 €, su deuda no aumentará. Pero como hemos visto en el ejemplo anterior, su deuda aumentará, ya que ha dispuesto más de 40 € ese mes.

Además, hay que tener muy en cuenta, que los cálculos se hacen sumando primero los gastos mensuales y luego calculando los intereses. Es decir. Si nuestra línea de crédito es de 3.000 €, gastamos durante ese mes 60 € y pagamos la cuota de 100 €. Se calcularán los intereses sobre los 3.060 € quedando así:

Debíamos 3.000 € + 60 € que hemos gastado este mes: 3.060 € total de deuda.

Cuota de 100 €. Intereses: 61,56 € Amortización: 38,44 €

¿Impresionante verdad?. Cómo puedes ver, a medida que la deuda aumenta, los intereses se disparan exponencialmente.

Además las tarjetas de crédito revolving, suelen tener comisiones desproporcionadas en caso de atrasos, impagos, etc.

 

 

 

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