Otro motivo para visitar la ermita de San Diego del Monte es la imagen de la Virgen de los Ángeles

Foto colección del amigo Carlos García, donde se ve al Rey Alfonso XIII saludando a las monjas ante el retablo de la ermita en 1906
Reseña histórico-artística de la imagen de la Virgen de los Ángeles.-Esta imagen mariana que preside la Iglesia de San Diego del Monte no figura en los inventarios del convento realizados en 1821 y 1835 con motivo de los procesos desamortizadores que, finalmente, supusieron la exclaustración de los franciscanos recoletos que desde mediados del sicjo XVII lo habitaban. Desde 1652 y, al menos, hasta el cierre del convento en la hornacina central del retablo mayor —no conservado— se rindió culto a una escultura de la Virgen de la Soledad adquirida en Madrid por Miguel Jerónimo Interián de Ayala. A comienzos del siclo XIX había en este templo otras imágenes de la Virgen (la Concepción, otra Dolorosa y Nuestra Señora del Buen Viaje), pero los documentos no registran la presencia de una efigie mariana con el título de los Ángeles, propio de la devoción franciscana.

Foto colección del amigo Agustín Miranda, donde se ve al Rey Alfonso XIII rindiendo visita a las Asuncionistas de San Diego del Monte en La Lagunaen 1906
Así, cabe la posibilidad de que llegara más adelante, quizá procedente de algún otro convento suprimido. Tampoco puede descartarse que esta no fuera su advocación original, pues carece de elementos iconográficos explícitos y la presencia de dos cabezas de angelitos que se abren paso en la nube que sirve de peana a la Virgen no de¡a de ser un recurso habitual. A falta de documentos concluyentes, es el estudio formal de la obra el que puede propicia- una propuesta de catalogación. Tanto por su planteamiento como por su trabqo de talla y de policromía la imagen nos parece obra isleña barroca, quizá de finales del siglo XVII o de las primeras décadas del siglo XVIII, definida por su conposicicn cerrada y por una frontalidad que trata de contrarrestarse con el juego del manto recogido sobre la cintura de la Virgen. La imagen del Niño de talla completa que sostiene en su mano izquierda y un elemento iccnográfico que portada en la derecha completan la pieza que ahora, felizmente restaurada, demanda un estudio pausado.
Estado de conservación
La obra habla llegado hasta nuestros días en un grave estado de conservación, ya que se unían en ella diferentes patologías que hacían peligrar su estabilidad y durabilidad en el tiempo. Estos deterioros impedían apreciar la estética original de la obra, desvirtuándola de manera notoria.
Los principales deterioros estaban provocados por las inadecuadas condiciones de conservación a las que se había visto expuesta la obra durante un largo periodo de tiempo. Sufrió graves problemas de humedad, que afectaron muy negativamente á manto, en soporte textil, y favorecieron el ataque de insectos xilófagos. La imagen también había sufrido deterioros por la incorrecta manipulación, por el propio paso del tiempo y por desafortunadas intervenciones anteriores, en las que se aplicaron gran cantidad de masillas, toscos repintes al óleo y purpurinas comerciales que ocultaban completamente la policromía y el dorado original.
