Mantener vivo el espíritu romero: La Romería de San Isidro Labrador de Los Realejos Tenerife. Por Julio Torres
San Isidro Labrador, pon el agua y quita el sol. En Los Realejos, al norte de Tenerife, tras la Fiesta de la Cruz, le llega el turno a San Isidro Labrador, quien ya desde el siglo XVII comenzaría a despertar el fervor de los campesinos de la zona, debido a la divulgación de sus milagros y leyendas, a raíz de su canonización en 1622 por el Papa Gregorio XV.
Los documentos acreditan que en 1676 se celebró su primera festividad y la colocación de su imagen en la Iglesia parroquial de Santiago Apóstol, por la iniciativa del mayordomo Marcos Martínez Carranza.En las décadas finales del pasado siglo, la sencilla festividad recobra su preponderancia religiosa, sin perder su profundo sabor popular: parrandas, luchadas, bailes en algunas casas de la vecindad y la tradicional generosidad de los realejeros de Santiago a la hora de obsequiar a los visitantes con los caldos de la zona y buena carne en adobo, contribuyen a potenciar el interés por la celebración de numerosos labradores de la comarca.
En los últimos años se vienen celebrando dos romerías al Santo. Una, la chica, que tiene lugar el propio día 15 de Mayo, con participación de carrozas engalanadas con motivos típicos del mundo rural y algunas parrandas. Y otra, el último domingo de Mayo, declarada de Interés Turístico Nacional, en que los participantes lucen vestimentas tradicionales y se multiplican las rondallas y los grupos de magos y magas cantando y bailando y acompañado a las imágenes de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza. El próximo será, sin duda, unas de las romerías más esperada de los últimos 50 años.
