Mantener vivo el espíritu romero: El camino a San Isidro de «El Chorrillo». Por Julio Torres

Las ermita de Los Genetos daban testimonio de las grandes peregrinaciones de los ganaderos del norte de Tenerife hasta El Chorrillo
En siglos pasados, San Miguel de Geneto tuvo tradiciones que compartió con pueblos limítrofes, como Las Carreras de Vacas que se celebraban a la vuelta de la Romería de San Isidro de El Chorrillo, en lo que entonces se llamaba El Llano Las Clavellinas, y que actualmente está ocupado por el complejo universitario de Ingeniería Técnica Agrícola, el colegio Las Dominicas, y urbanizaciones colindantes.
Al parecer el nombre «Llano Las Clavellinas» fue tomado precisamente de una vaca que destacó sobremanera en las carreras que allí se celebraban. En justicia histórica, se debiera recuperar el nombre del lugar para que perpetúe el recuerdo de aquellas peregrinaciones ganaderas.
Según varios investigadores el topónimio, Geneto, que antes se escribía Heneto, parece ser nombre indígena. El poeta Viana habla de un caudillo guanche llamado Haineto; pero es difícil decir que relación tiene con el nombre del pago. De todos modos, fue habitado por los guanches, sobre todo el barranco de San Isidro, en su parte que linda con el municipio de El Rosario. Del siglo XVI al siglo XIX ha sido ocupado por algunas fincas importantes de hacendados laguneros, que tenían aquí casas de campo, alguna vez con una capilla o ermita a su lado. Casi todas estas ermitas han desaparecido.
La de Santo Domingo había sido fundada en su hacienda por el regidor Juan del Castillo y Mesa, con dotación por escritura del 23 de agosto de 1663; la licencia del obispo le siguió sólo el 8 de febrero de 1678. No queda rasgo de su edificio.
La Nuestra Señora del Pilar fue fundada por Francisco Cabrera (1684 – 1754), vecino de La Laguna y padre de Lorenzo Cabrera, beneficiado de la Concepción. Subsiste aún en el pago de El Chorrillo.
La ermita de San Francisco de Paula, en el pago de las Tahonillas, había sido fundada en su hacienda por Pedro Paroy, por escritura del 15 de enero de 1761, para que los vecinos de aquellas partes no careciesen de iglesia. Por medio de ventas sucesivas, había llegado a ser propiedad de Antonio Castro, abogado, quien la dedicó a usos profanos, hacia 1840. Por esta causa tuvo largo pleito con el obispado, que duró ocho años, siendo el resultado que salió condenado por todas las instancias civiles. Al final, a pesar de la sentencia definitiva que recayó en 1850, se vengó con derribar la ermita; lo que acarreó su total ruina económica, por las crecidas multas que tuvo que pagar.
La ermita de San Isidro, con fiesta el 15 de mayo que se hacía antiguamente por los beneficiados de Los Remedios, pertenecía también al pago de Geneto; pero por la nueva división de los términos municipales ha quedado en el término de El Rosario, en donde subsiste aún.
La única visita de interés histórico en este barrio es la de la ermita de San Miguel de las Viñas, a unos 2 km. de distancia de la Plaza del Padre Anchieta. Es un edificio de pequeñas dimensiones y de una sola nave, con piso de mosaico puesto en 1930 y con techo de artesonado. Su fábrica parece ser de principios del siglo XVIII. Se atribuye su fundación a don Salvador Lezur de la Torre.
En un retablo sencillo que ocupa el altar mayor está expuesta la imagen de San Miguel, de talla antigua policromada; se supone, pero sin que ello se pueda asegurar, que procede del convento de San Francisco de La Laguna. Hay otro retablo en la pared izquierda, con un San Juan Bautista niño, trabajo ingenuo del siglo XVIII. A derecha del altar, sobre una peana, un San José de talla dorada pertenece al mismo siglo o al anterior. En la pared derecha hay un lienzo antiguo de la Virgen coronada. En la sacristía está una talla antigua de relieve, de San Miguel, del siglo XVII, policromada, pero en mal estado, en marco también policromado y dorado. Procede del interior de la ermita, en donde se caía de la pared, por su mucho peso; según parece, es la imagen que antes formaba el retablo del altar mayor.
En el mismo pago de Geneto hay otra ermita, la de San Bartolomé, situada entre la carretera de Santa Cruz y la autopista. Al bajar por el camino que va a Santa Cruz, pasada la Cruz de Piedra, se llega a ella cogiendo el primer camino que se abre a mano derecha. Fue oratorio fundado por los frailes de Santo Domingo en una granja que tenían en este lugar, sin duda en el siglo XVIII. La imagen de San Bartolomé, en un nicho con cristalera del retablo, es de talla antigua policromada, del mismo siglo. Tiene buena pila de piedra, labrada en forma de capitel y feamente pintada en tiempos recientes. El piso es de mosaico, el techo de artesonado tapado con yeso, la fábrica buena y bastante espaciosa.
