LOS ESPAÑOLÍSIMOS LEONES DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS (I)

Por Manuel Parra Hernández

 

Foto: J.Laurent 1860

 

El Congreso de los Diputados es el órgano constitucional que representa al pueblo español. Allí los políticos se afanan, la gran mayoría de las veces, en hacernos la vida imposible a los españoles, intentando hacernos creer que todo lo hacen por el bien de España y convencidos de ser los representantes del pueblo español.

Posiblemente los elementos que mejor representan a los españoles no son los políticos del Congreso, son los dos leones que flanquean su fachada, conocidos por los nombres de los artilleros Daoíz y Velarde, nuestros héroes del 2 de Mayo de 1808.

La historia de estos leones y de sus antecesores, es todo un rosario de situaciones absurdas, grotescas y en ocasiones cómicas, pero con un marcadísimo estilo español. En mi opinión, no hay nada más español que los leones de las cortes.

Cuando se inauguró el edificio en 1850 comenzaron los problemas, los parlamentarios, tan sibaritas como los de hoy, empezaron a poner pegas, que si la luz no les gustaba, que si ese color de las paredes era muy soso, que si tal y cual.

Donde hoy se encuentran los leones, se colocaron unas grandes farolas que al parecer, tampoco eran del agrado de los parlamentarios. Sin saber qué poner en ese lugar, decidieron solicitar los servicios de Ponciano Ponzano uno de los escultores que más de moda estaban en aquella época y que, además de trabajar muy bien, era rápido en la ejecución de sus obras.

 

A Ponzano no se le ocurrió otra cosa que poner un par de leones, imagino que por ser un animal majestuoso y ser además símbolo de España.

Los diputados quedaron encantadísimos con la idea, pero como España no estaba precisamente para muchos gastos extras, pero sí para pagar a la siempre bien pagada clase política, decidieron que los leones fueran de yeso y pintados con una manita de pintura que simulase el bronce.

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